Incredulidad, estupor, comprensión, tristeza… Estas son algunas de las reacciones que ha provocado una fotografía difundida por redes sociales del uniforme de una de las formaciones musicales más importantes de Sevilla, la Agrupación Musical de Nuestra Señora de la Encarnación de la Hermandad de San Benito, puesto a la venta sobre una manta en el suelo en un mercadillo hispalense.
La propia formación musical se ha hecho eco del asunto lamentando lo acontecido afirmando que «En nuestra AM Encarnacion siempre acogemos a nuestros COMPONENTES con el cariño y respeto que se merecen» y añadiendo que «es una pena que en escasas ocasiones, ese cariño y respeto hacia nuestra formación no sea recíproco».
Las reacciones a su difusión no se han hecho esperar… desde la incredulidad de mensajes como «Lo que nunca creía que iba a ver en un mercadillo lo acabo de ver ahora mismo en Su Eminencia…», o la indignación: «Estoy ahora mismo que me subo por las paredes. Un tío o tía sin vergüenza ninguna…», hasta otros que opinan que podría ser fruto de un hurto o quienes incluso justifican su puesta a la venta en la potencial necesidad de quién lo haya hecho.
Cruce de opiniones que, en cualquier caso, son la consecuencia directa de una llamativa instantánea que es la metáfora perfecta del extraño y descorazonador momento en el que nos hallamos en el que toda nuestra escala de valores parece haberse alterado en medio de la tribulación provocada por la terrible pandemia que nos ha tocado vivir.






