La Corporación malagueña de los Estudiantes ha presentado el diseño de sus nuevas Tarjetas de Puesto Simbólicas que ha puesto a la venta a través de la plataforma Bizum al número de teléfono, 02305, por el precio 5 euros, para los menores de 12 años, y 10 euros para el público restante.

Dos pinturas del artista linarense Pablo Cortés del Pueblo han sido las elegidas para ilustra dichas tarjetas. La primera, con la inconfundible Talla del Cristo Coronado de Espinas como motivo central de la obra, sobre un mar de rosas que cubren gran parte del fondo de la pintura, salvando la zona superior, en la cual se puede atisbar la cúpula y parte del edificio de la Iglesia del Santo Cristo de la Salud, sede canónica de la Hermandad. Y la segunda, con la bella Imagen de Nuestra Señora de Gracia y Esperanza rodeada por un mar, esta vez, de rosas blancas y por la Alcazaba de Málaga como testigo vivo de su Inmaculada silueta.

El Artistas
Pablo Cortés del Pueblo tiene 32 años. Nació en 1988 en la jiennense Linares, de familia malagueña y manchega, ha vivido toda la vida en Almería, pero a la edad de 17 llegó a Málaga para estudiar el grado de Publicidad y Relaciones Públicas en la UMA, carrer en la que se licenció. Además tiene estudios de grado medio de piano en el Real Conservatorio de Música de Almería. “Me siento más de esta tierra malagueña que de ninguna otra”, admite.
Nunca ha tenido formación académica sobre pintura ni dibujo, por lo que se considera autodidacta, aprendiendo de sus principales referentes artísticos y practicando mucho.
Reconoce que su tarea cartelística nació “un poco de casualidad” a raíz de su ingreso como vocal de comunicación en la junta de gobierno de la cofradía de Jesús El Rico, de la que en la actualidad ocupa el cargo de albacea general. “Siempre me había llamado especialmente la atención el tema del cartelismo, cofrade y de feria. Y a base de participar en concursos como el de la Feria de Málaga, y con los carteles sobre los actos y eventos de mi hermandad, empecé a darme a conocer”, explica.
Sus obras se identifican mucho con una clara inspiración en los años dorados de la cartelería, los 20, 30 y 40 del pasado siglo XX, en cuanto a técnica y composición, aunque siempre actualizándolo con algo de modernidad y mezclándose con estilos más actuales como el Pop Art. Se aleja de los clásicos óleos para utilizar otros materiales como el acrílico, los grafitos o rotuladores. Incluso también suele trabajar mucho obras de técnica mixta en la que se incluye el diseño gráfico y la ilustración digital. Señala que sigue la estela de los grandes maestros de aquel entonces y de los genios contemporáneos: Francisco Naranjo, Eugenio Chicano (Q.E.P.D.) o José Antonio Jiménez.
Para la cofradía del Cautivo ya ha realizado varios trabajos. El primero, el diseño de la actual identidad corporativa. También es autor de los carteles de la caseta de feria de 2016, 2017, 2018 y 2019, o de la felicitación de Navidad del pasado año. Este año 2020 de sus manos salió la orla para el nombramiento como asesor técnico y artístico de la cofradía entregada al profesor Juan Manuel Miñarro López, según acuerdo del cabildo general.





