Releva en su cargo a un auténtico referente en la Corporación del Jueves Santo, Juan Rodríguez Aguilar
La cuadrilla del Señor de la Caridad va a comenzar una nueva etapa de la mano de Ángel Carrero, uno de los capataces cordobeses que, más allá del prometedor futuro que quienes le conocemos le auguramos desde hace años, goza de un incuestionable presente asentado en su indiscutible capacidad técnica y en un modo personal e intransferible de ejercer este noble oficio.
Un presente cimentado y ejemplificado en la excelente labor desarrollada al frente de la cuadrilla de los pasos de misterio de la Expiración y del Traslado al sepulcro y en el magnífico trabajo evidenciado al frente de la cuadrilla costalera del Arcángel San Rafael que pudo materializarse por las calles de Córdoba en la procesión extraordinaria de mayo de 2019 celebrada con motivo del 90 aniversario de la consagración de Córdoba al Sagrado Corazón de Jesús, en la que participo el propio Arcángel, el Sagrado Corazón de San Hipólito y la Virgen de los Dolores.
Carrero, que aporta su sabiduría en beneficio del equipo de costaleros de las cuadrillas del Señor Resucitado y de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia se hace cargo de la cuadrilla de una de las hermandades más señeras de la Semana Santa de Córdoba relevando en su cargo a un auténtico referente en la Corporación del Jueves Santo, Juan Rodríguez Aguilar que lleva años desarrollando de manera impecable la labor de capataz guiando al imponente crucificado del compás de San Francisco y a su bendita Madre, que ha decidido dejar el cargo por motivos estrictamente personales» y que no podría dejar su lugar de privilegio en mejores manos.
Una nueva etapa que deberá recoger la cosecha de la fértil simiente sembrada por Aguilar desde que se hiciera cargo de la cuadrilla en el año 2013 y profundizar en el personalísimo estilo de Carrero para seguir construyendo un brillante futuro para la cuadrilla de la Caridad, una de las cofradías insustituibles de la Córdoba Cofrade. En el comunicado emitido al efecto por la corporación del Jueves Santo, además de la capacidad de Carrero como capataz, se pone en valor que es hermano desde su infancia de la cofradía, es nieto del antiguo hermano mayor José María Carrero y ha formado parte del cortejo procesional siendo esclavina, nazareno, costalero e incluso perteneció el equipo de auxiliares en años anteriores.
Cabe destacar que el paso del Señor de la Caridad es uno de los más complicados de cargar de la ciudad de San Rafael, ya que, para empezar, y a pesar de poseer gran anchura, solo caben cuatro hombres por palo, además del hándicap que supone la peculiar distribución del peso dentro del paso, por lo que el mérito de los hombres que se enfundan el costal y la faja para cargar a su venerado titular es digno de alabar. Una forma de andar diferente que junto con el singular compás del Tercio Gran Capitán de la Legión, componen una de las señas de identidad únicas de la Semana Santa de Córdoba y dotan de una vistosidad al desfile procesional de esta corporación que le permite sobresalir de las demás.





