En Baeza, cuna inmaculista, en las vísperas de esta solemnidad, la Hermandad de “Las Escuelas”, se reunió en el triunfo de la Inmaculada Concepción que Baeza dedicará hace siglos a María Santísima, para saludarla, rezarle y realizar ofrenda floral a sus plantas, culminando con repique general de campanas desde la antigua universidad.
En el día de la Inmaculada Concepción, los repiques generales de las campanas de los templos de la ciudad, anunciarían este día grande junto a los cohetes que estallaban en el cielo baezano. El momento central llegaría a las 19 horas en el templo mayor baezano, con la celebración de la Solemne Fiesta Mayor en honor a la Inmaculada Concepción de María, siendo presidida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Sebastián Chico Martínez, Obispo de Jaén y concelebrando el Ilmo. Vicario Territorial, el Vice Deán y Excmo. Cabildo Catedral y clero de la ciudad.
Comenzó esta celebración con la procesión de la Inmaculada Concepción por las naves del templo, portada por los hermanos de “las Escuelas”. Como en tantas celebraciones solemnes, también estuvieron presentes las banderas de ANE, ANFE, Medalla Milagrosa y Santa María del Alcázar. La capilla musical estuvo a cargo de D. Francisco Lázaro Perales y D. Sebastián Cabrera Checa.
En su homilía, el Obispo de Jaén recordó que “María es la semilla de la Iglesia, y la Iglesia entera está cumplida en su santa y radiante humanidad”. Animó a los fieles a pedir “que esta Iglesia nuestra de Jaén, que nuestras parroquias, que cada uno de nosotros seamos de verdad miembros de esta Iglesia de María, la Iglesia de los Apóstoles y de los mártires, la Iglesia de los santos, la Iglesia de las familias unidas y comprometidas, familias santas, la Iglesia de los jóvenes soñadores y generosos capaces de dejarlo todo para entregarse al amor, al seguimiento de Jesús y al servicio de su Reino”. Para concluir orando al Padre para que “Ella sea la Puerta santa, la Maestra sabia, la Madre amorosa que nos acerque a Jesucristo y nos ayude a vivir en el círculo de sus discípulos más cercanos y de sus servidores más generosos”. De igual manera, Monseñor Chico Martínez, destacó las virtudes de la llena de gracia, poniendo a María como intercesora y modelo de santidad, obediencia y amor a Dios. Fue una celebración piadosa y de amor a María Santísima, quedando para el recuerdo de los baezanos las últimas palabras de Monseñor Chico Martínez quien confesó que “Que sepáis, que me voy a tomar todo el interés posible para que ese expediente prospere, tomadlo también vosotros, haced todo lo que podáis, porque ese expediente lleva el nombre de Alcázar”. Una intensa ovación irrumpió en el templo tras estas palabras de Monseñor Chico Martínez.
Finalizada la celebración, el Obispo de Jaén, conoció y saludó en la sacristía del templo a los miembros de la renovada Junta Administrativa de la S.I. Catedral de la Natividad de Nuestra Señora, con quienes intercambió unas palabras sobre el templo mayor de la ciudad y las inquietudes de los mismos de cara al futuro.





