La nueva junta de gobierno de la Agrupación de Cofradías de Córdoba tiene, antes de haber tomado posesión, retos importantes e ilusionantes. Uno de ellos es el traslado de la sede de la entidad, que pasaría de la actual de Isaac Peral al convento de Santa Clara, en pleno casco histórico de la capital.
Así lo ha señalado el presidente electo de la Agrupación, Manuel Murillo, durante la presentación a los medios de su proyecto. Durante la comparecencia, el nuevo responsable del organismo ha desvelado el ofrecimiento del Ayuntamiento de Córdoba, “para ceder el convento de Santa Clara”, con un uso doble: establecer allí la sede de la Agrupación de Cofradías e incorporar un centro de interpretación de la Semana Santa.
Al hilo de esto último, la vocal Artística de la nueva junta, Sarai Herrera, ha desgranado que “se pensó en una colección permanente y otra temporal” para el espacio, “destinada a la iniciativa expositiva de las propias hermandades”. En este sentido, Herrera ha apuntado que en numerosas ocasiones las cofradías se hallan “con problemas para encontrar instalaciones para celebrar nuestras iniciativas en cuanto a exposiciones temporales”.
En el ámbito permanente se ha optado por “afrontarlo con la perspectiva de la Semana Santa como experiencia sensorial, de los sentidos. Pero intercalando ese recorrido con algunas piezas patrimoniales de hermandades”.
Una oportunidad para algunas cofradías
“Puede ser interesante que, a lo mejor, corporaciones que no cuentan con una sede con las condiciones adecuadas -a nivel conservativo- puedan tener su patrimonio ahí expuesto, de una manera permanente” ha explicado la vocal. Esto para agregar que “tendría que casar todo desde un punto de vista didáctico, en cuanto a la difusión de los contenidos”.
El edificio
“A la misma vez, de manera interrelacionada pero independiente, se piensa poner en valor el propio edificio”, ha aseverado Herrera. Esta ha añadido que “es muy interesante desde el punto de vista patrimonial”. De manera que ha argüido que la trayectoria del inmueble “discurre de manera totalmente paralela a la Mezquita Catedral de Córdoba”, ya que “fue un templo paleocristiano, un oratorio musulmán de barrio y posteriormente convento”.
Con esa perspectiva, durante los próximos cuatro años la Agrupación podría cambiar de enclave, para trasladarse a otro que sería un museo en sí mismo.





