El emocionante mensaje del Presidente de la Matriz de Almonte a Carolina Marín

Carolina Marin. Foto: RTVE

Perder y ganar son parte del juego. La crueldad se encuentra en competir, estar al borde de una medalla olímpica, ir ganando con la final a un solo paso y, de repente, la rodilla se rompe. 

La escena, terrible, la protagonizó este domingo la jugadora de bádminton onubense, Carolina Marín, quien cuando iba a hacer historia, sus ligamentos dijeron basta. La escena fue conmovedora en el peor de los sentidos. Sus gritos demostraban un dolor más hondo que el de la propia lesión, la tremenda frustración después de tanto esfuerzo.

Fue el dolor de un país que, aunque solo se acuerda de estos deportes cuando alguien gana, admira a Carolina porque es un espejo en el que mirarse. Su alegría, su afán de superación (sus ligamentos se han roto dos veces antes) y su amor a la Virgen del Rocío propician que cualquiera se quiera identificar con sus valores, en una sociedad en la que escasean.

La pena fue generalizada y el altavoz de ese sentimiento fue Santiago Padilla, Presidente de la Hermandad Matriz de Almonte, quien en el Encuentro de Jóvenes Rocieros desveló el contenido del mensaje que envió a Carolina, tras producirse su lesión y el adiós al oro olímpico: “Carolina, ánimo y fuerte abrazo. Nadie puede dudar de que has sido la mejor. Gracias por conquistarnos y emocionarnos a los demás (…). Los participantes en el Encuentro de Jóvenes Rocieros te envían también un fortísimo abrazo”.

Tras las palabras de Padilla, la ovación fue atronadora para una deportista que, cuando ganó el oro en Río de Janeiro le hicieron sonar la Salve a la Reina de las Marismas. Ahora, bajo su dulce mirada, toca levantarse otra vez. El cariño de miles de personas siempre está con ella.