Desde el obispo Trevilla no se veía algo así

La procesión de la Salud de Puerta Nueva dejó, este Jueves de Pasión, una de las imágenes más dolorosas para un devoto, ver cómo la que tenía que ser la primera salida procesional de su Virgen, la de Regla en este caso, no podía hacerlo.

Y no era por la lluvia, sino por el decreto del Obispado, en el que el delegado para Hermandades y Cofradías, Pedro Soldado, paralizaba la actividad de la prohermandad, pero dejaba salir al paso de misterio y no a la imagen mariana.

Así, en la iglesia del Carmen de Puerta Nueva (donde hace poco se echó al párroco y se le mandó a San Jacinto, donde hoy estaban Soldado y el obispo/administrador apostólico, Demetrio Fernández) se pudo ver al Señor de la Salud en su paso y, al lado, a la Virgen de Regla.

Una estampa singular, para hacérselo mirar, y que, desde que el obispo Pedro Antonio de Trevilla prohibió las procesiones dejando solo la del Santo Entierro en el siglo XIX, no se veía.