La Divina Pastora de San Antonio, entronizada para su salida procesional del 17 de mayo con un guiño al Cachorro

La imagen luce una saya centenaria restaurada y diversos símbolos de fraternidad cofrade

La Divina Pastora de las Almas, venerada en la parroquia de San Antonio de Padua, ya se encuentra entronizada en su paso de salida con motivo de la procesión que tendrá lugar el sábado 17 de mayo. La corporación letífica ha dispuesto todos los preparativos para una jornada que se espera especialmente significativa en el contexto del Año Jubilar de la Esperanza.

Para esta ocasión, la imagen ha sido ataviada con una saya bordada en oro y sedas polícromas, una obra anónima fechada a comienzos del siglo XX. La pieza fue restaurada en 2012 por la bordadora Concepción Velázquez Hidalgo, quien, junto a María Dolores Gálvez Pedraja, confeccionó también el manto de salida que acompañará a la imagen.

Dicho conjunto textil ha sido recientemente sometido a labores de conservación y mantenimiento por la empresa CYRTA Restauración Textil, especializada en la recuperación de piezas patrimoniales del ámbito sacro.

Uno de los elementos más distintivos del paso es el cordero áureo que acompaña a la Virgen, una talla atribuida al célebre escultor Francisco Buiza, que refuerza el simbolismo iconográfico de esta advocación.

La Divina Pastora, en señal de comunión con otras corporaciones, porta en esta salida el escudo de la Hermandad del Cachorro de Triana, que este mismo sábado recorrerá las calles de Roma con motivo del traslado del Jubileo de las Cofradías.

También destacan en su atuendo la medalla de la Virgen de los Reyes, Patrona de Sevilla y de su Archidiócesis, y un broche de la Hermandad del Buen Fin. Ambos fueron donados en el año 2014 con motivo del Pregón de las Glorias, pronunciado por un miembro destacado de la corporación pastoreña.

Cabe señalar, además, que la imagen ha sido enriquecida con diversas medallas de los titulares de las hermandades de su feligresía. Este gesto, cargado de simbolismo, pone de manifiesto el espíritu de unidad y fraternidad que preside las relaciones entre las corporaciones del barrio.

La salida procesional de este sábado se perfila, así, como una manifestación especialmente solemne de religiosidad popular, en la que la Divina Pastora volverá a ser centro de devoción, oración y testimonio público de fe.