Cruz de guía | Dos bandas que bebieron de un mismo estilo y la línea continuista de una hermandad malagueña

El estío cofrade, lejos de ser un remanso de calma, se confirma año tras año como un auténtico hervidero de movimientos musicales. Las hermandades, inmersas en la planificación de sus próximas estaciones de penitencia, mueven fichas en el tablero de los acompañamientos, buscando la conjunción perfecta entre la imagen titular y la banda que ha de guiar sus pasos. Este verano, la Semana Santa de Málaga ha sido testigo de uno de esos cambios significativos que, sin duda, resonarán en el próximo Domingo de Ramos.

La cofradía de la Cena de Málaga ha decidido dar un giro en sus sones, poniendo fin a la etapa que la unía a una formación que ha marcado una época: la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Redención de Córdoba. Tras este anuncio, que generó un notable revuelo en el ambiente cofrade, la expectación se centraba en conocer quién tomaría el relevo de tan importante acompañamiento. Y la respuesta no se ha hecho esperar, ni ha dejado indiferente a nadie: la elegida es la Agrupación Musical la Estrella de Dos Hermanas.

Este movimiento invita a una profunda reflexión sobre los estilos musicales que definen y enriquecen nuestra Semana Mayor. La Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Redención de Córdoba ha sido, durante años, un estandarte de un estilo muy particular, forjado en la cuna de las agrupaciones musicales cordobesas. Su música se caracteriza por una potente instrumentación, con predominio de metales graves y una ejecución vibrante, capaz de crear atmósferas envolventes y de gran solemnidad. Su repertorio, a menudo con marchas propias o muy identificadas con la Hermandad de la Cena, como «En la cena del Señor», ha buscado la grandiosidad y el arrope constante al paso, llenando cada rincón de la calle con un estilo cuidado en la Cofradía que ha configurado uno de los bastiones más potentes de la Semana Santa de la formación cordobesa.

Por su parte, la Agrupación Musical la Estrella de Dos Hermanas llega a Málaga con un bagaje igualmente impresionante y precedido de una carta de presentación escrita para la procesión de vuelta del Vía Crucis de las Hermandades. Su estilo, descrito en el ambiente como «similar» al de la Redención, comparte esa concepción de la agrupación musical como una masa sonora compacta y potente, con una gran riqueza instrumental. Sin embargo, la Estrella a menudo se distingue por una mayor ligereza en algunas de sus líneas melódicas, sin perder la fuerza, y un repertorio propio que, aunque también busca la solemnidad y el dramatismo, puede incorporar ciertos matices que la diferencian.

Sin embargo, ambas han bebido de prácticamente los mismos compositores lo que les confiere un estilo altamente parecido. La mano de Mena Hervás o Barbero corrobora una línea histórica muy similar y un bagaje de sobra conocido en el mundo de las cofradías. El tiempo dirá si realmente merecía la pena el cambio.