La ciudad de Jaén se adentra en los preparativos del Rosario Magno, un acontecimiento que trasciende la mera procesión para convertirse en un espacio sagrado de encuentro con Cristo sacramentado, destinado a quienes buscan un momento de recogimiento, oración y contemplación. La Comisión organizadora, volcada en cada detalle, ha concebido este evento con esmero, dedicación e ilusión, buscando que la experiencia del Rosario se viva no solo como desfile de imágenes, sino como un itinerario de fe, recogimiento y espiritualidad compartida.
Inspirándose en el relato del Éxodo, cuando Moisés estableció la “Tienda del Encuentro” fuera del campamento, lugar donde la columna de nube señalaba la presencia de Dios, la organización ha decidido erigir un espacio análogo en la calle Virgen de la Cabeza, escenario donde se dispondrán las imágenes de los misterios del Rosario Magno. Esta Tienda del Encuentro, que se instalará en la mañana del 4 de octubre, permitirá a los fieles acercarse al Santísimo Sacramento y vivir un momento de oración personal y adoración silenciosa.
El ambiente de la carpa se cuidará minuciosamente, con un adornamiento que invite a la contemplación y la meditación, buscando que cada visitante experimente un encuentro íntimo con la misericordia de Dios. La custodia y organización del espacio estarán a cargo de las cofradías sacramentales de Jaén, que han asumido con entusiasmo esta responsabilidad, garantizando que las celebraciones y la atención a los fieles se desarrollen con solemnidad y respeto. Alrededor de la carpa, sacerdotes se encontrarán disponibles para administrar el sacramento de la reconciliación a quienes lo deseen, integrando así la oración personal con la gracia sacramental.
La jornada del Rosario Magno contempla, además, dos momentos destacados de oración pública. El primero tendrá lugar al mediodía, con la celebración de la Eucaristía presidida por Monseñor Chico Martínez, Obispo de Jaén, que tendrá como escenario un altar efímero levantado en la intersección de las calles Virgen de la Cabeza y Fermín Palma. Este altar será adornado por la Cofradía de la Amargura, cuya sede canónica se ubica en la parroquia de El Salvador, y estará presidido por una talla de la Virgen del Rosario del siglo XVII, primera titular de la Hermandad y actualmente custodiada en su casa de Hermandad, evocando siglos de devoción y tradición.
Ya al caer la tarde, la Plaza de Santa María se convertirá en el escenario del rezo del Santo Rosario, mientras las imágenes se aproximen a la puerta de la Catedral. Allí se levantará un segundo altar efímero, esta vez cuidado por la Cofradía de la Buena Muerte, donde se exhibirán con solemnidad el Santo Rostro, símbolo del Santo Reino; la imagen de San Eufrasio de Andújar, patrón de la Diócesis; y la Virgen del Rosario de la Sierra de Segura, conformando un conjunto que combina devoción, arte y tradición religiosa.
El Jubileo de las Cofradías ha contado con la activa participación de todas las hermandades de Jaén y su provincia, cuyo esfuerzo y colaboración han sido decisivos para organizar un día histórico. En este contexto, la fe se hace visible en las calles, proclamando al mundo la riqueza espiritual y cultural de la ciudad, y ofreciendo a todos los asistentes la posibilidad de reencontrarse con Dios y con la tradición que une a generaciones de jiennenses.




