La tradicional ofrenda floral del Real Betis Balompié marcó este lunes el arranque espiritual de la temporada verdiblanca. Apenas unas horas después de medirse al CA Osasuna, y con un entrenamiento de recuperación incluido en la agenda, el consejo de administración, la plantilla y el cuerpo técnico del club se desplazaron hasta el corazón de Sevilla, donde este año el acto tuvo lugar en la Capilla de la Hermandad del Museo.
El Museo, enclave excepcional para la cita
El club heliopolitano eligió en esta ocasión la sede de la corporación del Lunes Santo, un templo que custodia al Santísimo Cristo de la Expiración, obra de Marcos Cabrera, y a la Virgen de las Aguas, tallada por Santiago Ramos. La elección no fue casual: en este 2025 se conmemora el 450 aniversario de la fundación de la hermandad y de la hechura de su titular cristífero, efeméride que tendrá su culmen con la procesión extraordinaria del 7 y 8 de septiembre, en la que la imagen realizará un recorrido de ida y vuelta a la Santa Iglesia Catedral.
La afición se vuelca con Pellegrini
La llegada del equipo a la Plaza del Museo congregó a numerosos aficionados que esperaban a sus ídolos. Entre ellos, el técnico Manuel Pellegrini fue quien despertó mayores muestras de cariño, convirtiéndose en el más aclamado, junto con el centrocampista Giovani Lo Celso y el eterno capitán Joaquín, que sigue siendo un referente indiscutible para el beticismo. En contraste, la cita contó con la ausencia de varios jugadores: Isco Alarcón, Antony, Nelson Deossa, Natan, Nordin Amrabat y Ez Abde no pudieron acudir.
Una tradición que recorre Sevilla y su provincia
La ofrenda floral bética se ha convertido en un acto itinerante durante la última década. Desde 2015, la entidad ha decidido rendir tributo cada año en diferentes templos de la capital y de la provincia, tejiendo así un vínculo devocional que une fútbol y religiosidad popular. El itinerario ha llevado al Betis al Cerro del Águila (2015), Santa Genoveva (2016), la Esperanza de Triana y la Divina Pastora de Triana (2017), Nuestra Señora de Valme de Dos Hermanas (2018), Santa María de la Estrella de Coria del Río (2019), el Señor del Gran Poder en su misión en la parroquia de la Candelaria (2021), la Virgen de Aguas Santas de Villaverde del Río (2022), la Esperanza Macarena (2023) y la Hermandad Sacramental de Tomares (2024). El único paréntesis en este recorrido fue el año 2020, cuando la pandemia obligó a suspender el acto.
Un arranque con raíces espirituales
Con esta ofrenda en la Capilla del Museo, el Betis reafirma una vez más el arraigo de sus tradiciones y el deseo de iniciar la temporada bajo la protección de los titulares de la corporación del Lunes Santo, en un marco que en este 2025 adquiere una dimensión especial por la conmemoración del aniversario fundacional de la hermandad.





