Los históricos candelabros de la Cena de Jerez acompañarán al Cristo de la Expiración y a la Virgen de las Aguas en la extraordinaria del Museo

La Hermandad del Museo de Sevilla se prepara para un evento extraordinario con motivo de su 450 aniversario fundacional, que se celebrará el próximo 8 de noviembre. En esta ocasión, los candelabros originales de la Hermandad de la Sagrada Cena de Jerez, obra de Antonio Castillo Lastrucci de 1929, acompañarán al Santísimo Cristo de la Expiración y a la Virgen de las Aguas, conformando un Stabat Mater que permitirá a los fieles disfrutar de una visión más amplia y detallada del conjunto procesional.

La cesión de los cuatro candelabros se formalizó en la capilla de San Marcos, sede de la Hermandad de la Cena, en un acto de solemnidad y fraternidad que contó con la presencia de Manuel Muñoz Natera, hermano mayor de la Hermandad de la Cena, y Ángel Casal García, su homólogo del Museo. Según la cofradía jerezana, este convenio simboliza la unidad entre ambas corporaciones y permite que las piezas jerezanas brillen en uno de los actos más importantes del calendario cofrade sevillano, reforzando los lazos históricos y culturales que unen a Sevilla y Jerez.

Los candelabros se integrarán con el canasto excepcional tallado por Fernández del Toro y dorado por Fuentes en 1940, completando un conjunto que realza tanto al Cristo como a la Virgen. La propuesta busca recuperar la iconografía procesional histórica, inspirada en el formato que la Hermandad del Museo empleó desde el siglo XVIII hasta 1922, antes de que la Virgen de Cristóbal Ramos procesionara bajo candelero y con nuevas manos de Infantes Reina, dejando su tradicional posición al pie de la cruz.

El traslado a la Catedral de Sevilla se realizará la tarde del viernes 7 de noviembre, precediendo a la procesión extraordinaria del día 8, que contará con el acompañamiento musical de La Oliva de Salteras. Este formato permitirá contemplar tanto al Cristo de la Expiración como a la Virgen de las Aguas en una puesta en escena histórica y emotiva, recuperando la tradición y la solemnidad del Stabat Mater.

Con este gesto, la Hermandad del Museo no solo enriquece su patrimonio artístico, sino que ofrece a los devotos de Sevilla y Jerez la oportunidad de contemplar un acontecimiento cofrade único, que permanecerá en la memoria de generaciones de fieles.