Galería | La Esperanza de Triana, preparada para iniciar su misión evangelizadora en el Polígono Sur

Estrena el nuevo manto de terciopelo verde bordado, obra realizada en el taller de Pepi Maya

Este jueves 2 de octubre, la Hermandad de la Esperanza de Triana presentó a su titular mariana, Nuestra Señora de la Esperanza, entronizada sobre las andas de traslado que la conducirán en los próximos días al corazón del Polígono Sur dentro de la iniciativa pastoral conocida como “La Misión de la Esperanza”.

El programa previsto contempla que mañana, viernes 3 de octubre, la Virgen sea conducida hasta la Real Parroquia de Señora Santa Ana, donde permanecerá hasta la celebración de la Misa de envío, fijada para el sábado 4 de octubre, antes de dirigirse en procesión a la Parroquia de San Pío X, punto culminante de esta experiencia evangelizadora que trasciende el ámbito de la propia hermandad para convertirse en un acontecimiento de alcance diocesano.

Una estampa única de la Virgen

Para este acontecimiento de carácter histórico, la Esperanza de Triana se muestra revestida con un nuevo manto de terciopelo verde bordado, obra realizada en el taller de Pepi Maya siguiendo el diseño de Francisco Javier Sánchez de los Reyes, hermano de la corporación. La pieza fue bendecida el pasado domingo 28 de septiembre, convirtiéndose así en la primera ocasión en la que luce sobre la talla mariana.

El conjunto se completa con la saya y la toca de sobremanto de las hermanas Martín Cruz, confeccionadas en 1968 y 1965, respectivamente, así como con un tocado de raso de seda blanco que enmarca con delicadeza el rostro de la Virgen. Entre sus atributos, destacan el puñal, el ancla, el salvavidas y el corazón traspasado, joyas labradas por Fernando Morillo Lasso, recordado joyero y vestidor histórico de la Señora.

Finalmente, la Santísima Virgen porta la corona de Gabriel Medina, pieza estrenada en 1937, que será la que la acompañe en su recorrido hacia el Polígono Sur este mismo fin de semana.

Una cita para la historia

Con esta iniciativa, la Hermandad de la Esperanza de Triana y la Archidiócesis de Sevilla abren un capítulo singular en la vida devocional y pastoral de la ciudad, llevando la presencia de la Virgen a uno de los barrios más necesitados de acompañamiento espiritual. La misión, revestida de un marcado carácter evangelizador, supone no solo el traslado físico de la imagen, sino también un gesto de cercanía de la Iglesia hacia las periferias.