A pocos de las elecciones, toma la palabra en estas líneas un nazareno de cirio verde que quiere mostrar a toda Sevilla su amor por la Virgen de la Esperanza y su capacidad de gestión de la Hermandad. Pedro García Rivero cuenta su devoción macarena en Gente de Paz.
– Es usted candidato a hermano mayor en una corporación con casi 18.000 hermanos. ¿Es consciente de ello?
Soy plenamente consciente de la grandeza de esta Hermandad, pero no por contar con más de dieciocho mil hermanos, sino por tener la alta responsabilidad de promover y propagar el culto a Nuestros Sagrados Titulares y, de manera muy especial, a una devoción universal como es la Santísima Virgen de la Esperanza.
He sido consciente de su grandeza desde que tengo uso de razón, cuando no llegaba a los seis mil hermanos.
«Soy plenamente consciente de la grandeza de esta Hermandad»
– Habiendo dos candidaturas confirmadas y una que finalmente no continuó, ¿por qué decidió presentarse?

Fui partícipe junto con otros hermanos en los intentos de que hubiera una sola candidatura, tanto antes como después de lo ocurrido con la intervención en la Santísima Virgen.
Ante la imposibilidad de llegar a un consenso, por la negativa de los dos candidatos que se postulaban a renunciar a hacerlo, decidí asumir la responsabilidad de dar un paso al frente por entender que alguien debía ofrecer a los hermanos la posibilidad de elegir una manera distinta de entender esta Hermandad y su gobierno a la que ellos representan.
Añoro el espíritu de Hermandad que se vivía en los años 70, 80 ó 90, que es el que me gustaría recuperar, pero adaptado al siglo XXI porque quiero una hermandad moderna.
– ¿Cómo ve la hermandad en este momento? ¿Y la cofradía?
La Hermandad está en un momento de evidente tribulación, y de cierto pesimismo y desconcierto, pero también de esperanza y de unos enormes deseos de superar esta situación.
Con la ayuda de Dios Nuestro Señor y su Bendita Madre lo conseguiremos muy pronto.
En cuanto a la cofradía, la veo como a la propia Hermandad: invencible, siempre.
«La Hermandad está en un momento de evidente tribulación, y de cierto pesimismo y desconcierto, pero también de esperanza»
– ¿Qué cree que puede aportar?

Tanto yo como los catorce hermanos y hermanas que me acompañan en esta candidatura, pienso que podemos aportar nuestro conocimiento, criterio y altura de miras.
Nuestro primer objetivo es unir a todos los hermanos y devolver la tranquilidad, la serenidad y la paz a nuestra Hermandad, desde la sensatez, la cordura y tendiendo la mano a todo el mundo.
Ofrecemos un proyecto sólido y coherente, que entendemos que es lo que necesita ahora nuestra Hermandad.
– ¿Cómo es el equipo con el que concurre a las elecciones?
Pues me presento a hermano mayor acompañado por un equipo de hermanos y hermanas muy preparados, que conocen a la Hermandad de la Macarena desde todas sus perspectivas.
Han sido nazarenos de tramo, acólitos, diputados, armaos, costaleros, colaboradores de la Asistencia Social, auxiliares, camareras…
Tres de nosotros, incluyéndome a mí, hemos pasado por anteriores juntas de gobierno, aunque llevamos años fuera de la misma; el resto se estrenará en este órgano de gobierno con enorme ilusión, responsabilidad y capacidad.

– Uno de los pilares en los que se basa toda junta de gobierno es la Caridad. ¿Qué proyectos tiene en mente en esta área?
Vamos a situar al hermano en el centro de nuestra atención, priorizando la detección de sus necesidades y procurando atenderlas, sin descuidar, por supuesto, la búsqueda de soluciones a otros problemas. Para ello vamos a fomentar un voluntariado comprometido que viva la caridad como vocación y servicio, y mejoraremos el organigrama interno de la Asistencia Social. De manera específica, queremos impulsar un Centro de Día para Mayores a través de nuestra Fundación, como espacio de acompañamiento, encuentro y atención integral.
«Una vez restaurada y repuesta al culto la Santísima Virgen de la Esperanza, debemos estudiar a fondo el estado de las Sagradas Imágenes de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y Nuestra Señora del Santo Rosario»
– El actual mandatario, José Antonio Fernández Cabrero, ha llevado la Caridad por bandera en su mandato. ¿Continuará con esta labor?

Nosotros tenemos la obligación de cumplir con los fines principales que dictan nuestras Reglas, que son el Culto, la Formación y la Caridad, que en nuestra Hermandad se le llama Asistencia Social. Continuaremos la buena labor que se viene desarrollando estos años y mejoraremos aquello que consideremos que tiene margen de mejora.
– Otro de los puntos destacados es el patrimonial, en el cual ha incidido durante estas semanas. ¿Cuál será la actuación más urgente si es elegido hermano mayor?
Sin duda, y una vez restaurada y repuesta al culto la Santísima Virgen de la Esperanza, debemos estudiar a fondo el estado de las Sagradas Imágenes de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y Nuestra Señora del Santo Rosario.
Además, analizaremos la situación del patrimonio de la Hermandad y sus posibles necesidades de restauración y enriquecimiento, partiendo de criterios técnicos y estudiando la viabilidad económica de cada caso, apoyándonos en una comisión permanente de profesionales.
– Es usted partidario de restaurar el manto de malla o el camarín de la Esperanza. ¿Qué plazo se marca para estos proyectos?

El necesario y lo tenemos contemplado. En estos casos, el plazo no debe ser nunca la prioridad, sino el trabajo bien hecho.
La Hermandad de la Macarena ha contado históricamente con los mejores de cada gremio y de cada especialidad en el arte sacro, y estamos obligados a conservar ese legado y a seguir con ese alto nivel para las futuras adquisiciones que podamos necesitar para enriquecer nuestro patrimonio.
– ¿Llevará a cabo también una intervención en las túnicas del Señor de la Sentencia?
Como he dicho, analizaremos el estado de conservación de todo el patrimonio, incluidas, por supuesto, las túnicas del Señor de la Sentencia. Llevamos multitud de propuestas de restauración y recuperación de nuestro patrimonio, entre el que se incluyen las túnicas del Señor. Si fuera necesario intervenir en alguna de ellas, lo haremos.
– Se ha hablado del mal estado de las bambalinas del palio, y los otros dos candidatos hablan de la ejecución de un nuevo palio reproduciendo el actual. ¿Qué opina usted?
Cuando seamos constituidos como junta de gobierno extremaremos las medidas de protección y conservación del actual palio, e iniciaremos los estudios para, cuando sea necesario y viable, ofrecer a la Santísima Virgen de la Esperanza el palio del siglo XXI, que jamás perdería la impronta del palio rojo creado por Juan Manuel y de sus dos reinterpretaciones posteriores.
«La Hermandad de la Macarena ha contado históricamente con los mejores de cada gremio y de cada especialidad en el arte sacro, y estamos obligados a conservar ese legado»
– Al hilo del palio rojo de Juan Manuel Rodríguez Ojeda. ¿Es partidario de recuperarlo? ¿Por qué?
Cualquier persona que conozca la historia del patrimonio de la Hermandad sabe que para recuperar el palio rojo de Juan Manuel, sin falsearlo, sería necesario rehacer todo el paso para volver a las dimensiones que aquél tenía. No creo que sea necesario ni viable.
– Hablemos de la Madrugá. ¿Cómo la vive usted?

Personalmente vivo la estación de penitencia portando el cirio verde que me corresponde por antigüedad, cerca del paso de la Santísima Virgen de la Esperanza. Es el día más importante del año para los macarenos y para los devotos, y se vive con mucha intensidad y emoción en mi familia.
– ¿Cuáles son los grandes problemas o dificultades de la jornada?
Tenemos la alegría de contar con un cuerpo de nazarenos muy numeroso y que no deja de crecer. Esto supone un importante reto, no me gusta llamarle problema, ya que significa que muchos hermanos quieren hacer estación de penitencia. Problema y tristeza sería que los tramos de nazarenos se quedaran vacíos. Ese reto debemos afrontarlo entre las hermandades y el Consejo de Cofradías, velando porque todos esos nazarenos puedan realizar su estación de penitencia de forma digna y segura. Mi junta de gobierno, cuando tome posesión de sus cargos si así lo deciden los hermanos el próximo 30 de noviembre, estará dispuesta a dialogar y a proponer soluciones.
«Cualquier persona que conozca la historia del patrimonio de la Hermandad sabe que para recuperar el palio rojo de Juan Manuel, sin falsearlo, sería necesario rehacer todo el paso»
– Se menciona habitualmente el tema de los números clausus en las hermandades. ¿Cree que la Macarena debería limitar su cortejo?
El nazareno da sentido a las estaciones de penitencia, y limitar su presencia iría en contra de nuestra propia razón de ser. Espero que nunca tengamos que llegar a limitar los cortejos, pero si llegase el caso la restricción o limitación debe ser igual para todas, no sólo para las que tengan más nazarenos, porque en ese caso estaríamos desplazando el problema, pero no solucionándolo.
– Su corporación es una de las que más tiempo está en la calle, casi 14 horas. ¿Tiene algún plan para reducir el horario y aliviar el cansancio de nazarenos, músicos o costaleros?
En los últimos años, nuestra cofradía ha reducido su horario, por lo que creo que en ningún hermano está en la calle más de doce horas. Nuestros hermanos saben que salir en la Macarena requiere un esfuerzo, que, en cualquier caso, siempre intentaremos aliviar.
«Problema y tristeza sería que los tramos de nazarenos se quedaran vacíos»
– ¿Cambiaría, hoy por hoy, algún punto del recorrido?
Si hubiera alguna razón superior, tendríamos que estudiarlo para saber cómo podría afectar a nuestra cofradía y al resto de la jornada. Son decisiones que debe tomar la junta de gobierno de forma colegiada, cuando llegue el momento, poniendo en una balanza los pros y los contras de cada posible cambio.
– Hablemos de la Virgen. ¿Cómo vivió usted los días que todos, desgraciadamente, recordamos?
Como todos sus devotos: con enorme tristeza y desconcierto. Me enviaron una fotografía y pensé que estaba hecha con IA. Luego me llamaron algunos hermanos llorando y me confirmaron que era real.
«El nazareno da sentido a las estaciones de penitencia, y limitar su presencia iría en contra de nuestra propia razón de ser»

– ¿Qué se hizo bien y qué errores cometió la junta?
Como reconoció el propio Hermano Mayor en el Cabildo Extraordinario, la junta de gobierno entró en estado de ‘shock’ y no fue capaz, en los primeros días, de articular una respuesta serena y adecuada a la situación planteada.
En una situación así, que no debe llegar a producirse, la junta de gobierno debe actuar con firmeza y serenidad.
«La Santísima Virgen va a volver, seguro, totalmente recuperada. Esto nos devolverá la alegría a todos los macarenos»
– ¿Qué opinión tiene sobre el último cabildo donde se aprueba la restauración de la Virgen?
Para mí fue la prueba –otra más- de la sensatez, independencia y amor a la Virgen, de la inmensa mayoría de los hermanos de la Macarena. Unos hermanos que acuden en elevadísimo número –cerca de dos mil- a un cabildo convocado en tan difíciles circunstancias; que aguantan una cola al sol de julio, en muchos casos más de dos horas; que soportan, también en muchos casos, cuatro o cinco horas de pie, distribuidos por diferentes estancias de la Hermandad; que, escuchan, serena y atentamente, las explicaciones dadas por los expertos y que, pese a cierta campaña que se había orquestado en contra –que, de haber encontrado el eco suficiente, hubiera hecho imposible la salida de la Virgen, recuperada, el próximo Viernes Santo-, deciden, por amplísima mayoría, dar su respaldo a la restauración, anteponiendo la recuperación de la Santísima Virgen a cualquier otro interés, así lo demuestra.
– ¿Cómo espera el regreso de la Esperanza tras la restauración de Pedro Manzano?
La Santísima Virgen va a volver, seguro, totalmente recuperada. Esto nos devolverá la alegría a todos los macarenos.

– ¿Se realizará el mismo proceso con el Señor de la Sentencia y la Virgen del Rosario?
Por supuesto, será prioritario el estudio de nuestra Sagradas Imágenes. En esta candidatura viene como prioste de la Esperanza Enrique Gutiérrez Carrasquilla, que es especialista en Conservación y Restauración de obras de arte, y junto con la comisión permanente de profesionales tenemos todas las garantías que lo ocurrido recientemente no se volverá a producir.
«Estoy convencido de que elegirán la candidatura más conviene para el presente y futuro de su Hermandad en estos momentos y esa, con humildad, pero sin ninguna duda, es la nuestra»
– Tras las misiones del Gran Poder y la Esperanza de Triana, todo el mundo mira hacia el arco. ¿Habrá misión Macarena si es elegido hermano mayor?

La Hermandad de la Macarena ya realiza una misión permanente desde su Asistencia Social y queremos centrarnos, más si cabe, en los hermanos y vecinos necesitados de nuestro barrio y de las zonas del Polígono Norte o el Cerezo.
Una misión de ese tipo llegará naturalmente, fruto del sacrificio y esfuerzo de nuestros hermanos. Nosotros estamos abiertos a atender a todas las necesidades que tenga nuestra Archidiócesis y somos conscientes del bien que hace la presencia de la Virgen de la Esperanza.
– En el plano más íntimo, ¿qué les pide a los titulares cuando reza ante ellos en la basílica?
Supongo que como casi todo el mundo, pido por la familia, por los amigos, por la paz del mundo y porque en ninguna parte de este mundo haya niños sufriendo.
– Y finalmente, ¿qué mensaje traslada a los hermanos que irán a votar el 30 de noviembre?
Quiero trasladarles un mensaje de confianza, optimismo y esperanza, porque de responsabilidad no es necesario. Los hermanos de la Macarena han demostrado siempre, a lo largo de estos más de cuatro siglos, su responsabilidad y entereza ante circunstancias difíciles. Estoy convencido de que elegirán la candidatura más conviene para el presente y futuro de su Hermandad en estos momentos y esa, con humildad, pero sin ninguna duda, es la nuestra. Les doy las gracias a todos por su cercanía estos meses y les invito a asistir al cabildo general de elecciones del próximo 30 de noviembre.





