Fernando Fernández Cabezuelo presenta un ambicioso proyecto integral de renovación y enriquecimiento del ajuar de la Virgen de la Esperanza Macarena

La candidatura de Fernando Fernández Cabezuelo a hermano mayor de la Hermandad de la Macarena ha hecho pública una propuesta de renovación y enriquecimiento del ajuar de camarín de la Santísima Virgen de la Esperanza, un proyecto que busca actualizar y dignificar la presentación de la Imagen tras más de sesenta años sin estrenar un terno diseñado expresamente para Ella. La iniciativa pretende articular un plan progresivo y sostenible de intervención patrimonial, histórico-artística y devocional, tomando como referencia los grandes maestros del bordado sevillano y respetando el canon macareno.

Nuevo terno bordado en oro sobre soporte blanco

El proyecto contempla, entre otros, el diseño y confección de un nuevo terno bordado en oro sobre soporte blanco, inspirado en los colores pontificios y dedicado a la Rosa de Oro, sufragado mediante suscripción popular. Este terno se realizará con una composición simétrica respecto al eje central, tanto en la saya como en el manto, y ocupará toda la superficie del manto, tomando referencias ornamentales de la Basílica Papal de San Pedro, la Archibasílica de San Juan de Letrán y la Basílica Papal de Santa María la Mayor. En la parte inferior central del manto, se bordará una jarra en alto relieve de la que brotarán rosas bordadas en oro, en tres dimensiones, un guiño a la Rosa de Oro.

Recuperación del manto de 1881 y saya “del cajón” de 1864

Otro de los proyectos contempla la recuperación del manto bordado por Elisa Rivera Dalvi en 1881, adaptado al camarín, y la reconstrucción del diseño original de la saya “del cajón” de 1864, creada por María Teresa del Castillo Morilla y Antonio del Canto Torralbo. Este manto, que fue desmembrado y reutilizado por Juan Manuel Rodríguez Ojeda para faldones, será reinterpretado históricamente, respetando los volúmenes y la ornamentación original, recuperando incluso el cíngulo, con el objetivo de enriquecer la heterogeneidad del ajuar de la Virgen de la Esperanza y preservar la funcionalidad de las piezas originales.

Nuevo terno “juanmanuelino”

La candidatura también propone un nuevo terno “juanmanuelino”, formado por saya bordada en tisú de plata y manto en terciopelo verde, tomando como referencia las últimas obras de Rodríguez Ojeda, incluyendo el techo de palio de 1930 y el manto procesional en tisú verde manzana estrenado en la Madrugada del Viernes Santo con motivo de la Exposición Iberoamericana. Esta propuesta respeta la filosofía de mejora continua del maestro bordador, manteniendo la riqueza ornamental y la perfección técnica característica de su producción para la Hermandad.

Terno en terciopelo azul oscuro y rojo

Se contempla asimismo un terno con saya en terciopelo azul oscuro y manto rojo, siguiendo la estética de José Guillermo Carrasquilla Perea, inspirándose en su producción ornamental para la Hermandad y en el manto procesional en soporte de tisú celeste de Nuestra Señora del Santo Rosario, estrenado en 1964. La saya y el manto se articularán mediante composición simétrica, con minuciosa ornamentación y riqueza técnica, garantizando la coherencia estética con el ajuar existente.

Nuevo manto azul celeste y toca de sobremanto

Otro elemento incluido en el proyecto es el nuevo manto azul celeste, diseñado para complementar la saya “de la Coronación” bordada por Carmen y Ángeles Martín Cruz y la nueva toca sufragada mediante suscripción popular. Este manto reflejará la elevación del templo a Basílica Menor, incorporando cartelas alusivas, alegorías de la Esperanza inspiradas en obras de Santiago Gascó y Paolo de Matteis, así como los escudos papales y del Arzobispo de Sevilla, con las fechas de consagración del templo y concesión de la Basílica. La ejecución de la pieza se acompañará de estampas conmemorativas, numeradas y personalizables, como recuerdo de la colaboración de los donantes.

Terno de terciopelo negro de corte isabelino

La propuesta incluye además el diseño de un terno de terciopelo negro de corte isabelino, inspirado en antiguas fotografías de la Virgen de la Esperanza y en otras piezas históricas como los ternos de Nuestra Señora de la Soledad de Cantillana y de María Santísima de los Dolores de la Hermandad “los judíos” de Huelva. La idea es reinterpretar la riqueza técnica y ornamental del primitivo manto, adaptándola a la devoción contemporánea, combinando rigor histórico con funcionalidad y proyección estética actual.

Justificación del proyecto

La candidatura de Fernández Cabezuelo justifica la necesidad de este ambicioso proyecto por la magnitud devocional de la Virgen de la Esperanza y la universalidad de su culto, recientemente reforzada con la Concesión de la Rosa de Oro. Subraya que, a pesar de la riqueza técnica del ajuar actual, la mayoría de los mantos carecen de un diseño expresamente concebido para el camarín y que respalde la proyección devocional de la Santísima Virgen.

Actualmente, el ajuar cuenta con solo dos mantos diseñados ex profeso: el azul y plata de 1937-1940, realizado por la Casa Caro, y el rojo de 1959 bordado por Carmen y Ángeles Martín Cruz, inspirado en un modelo neoclásico del siglo XIX. Otros mantos como el blanco de 1962, el negro de 1960, el verde “Esperanza Nuestra” de 1962 y el “de los Cisneros” de 1967 reutilizan bordados procedentes de palios y bambalinas de Juan Manuel Rodríguez Ojeda y la Casa Caro, evidenciando la necesidad de nuevos diseños propios y exclusivos para el camarín.

Proyecto de Hermandad y participación popular

El plan de Fernández Cabezuelo se articula como proyecto de Hermandad, contemplando partidas presupuestarias específicas, donaciones de hermanos y devotos, suscripciones populares, fases de documentación, elaboración de bocetos y desarrollo de los diseños, para posteriormente ejecutar cada pieza de forma técnica y respetuosa con el canon histórico.

En conjunto, esta propuesta busca asegurar la preservación del patrimonio artístico y devocional, garantizar la coherencia estética del ajuar de la Virgen de la Esperanza y permitir la participación directa de la comunidad de fieles. Cada pieza, ya sea terno, manto o toca de sobremanto, se concibe con un alto grado de minuciosidad, valor histórico y respeto a la tradición, asegurando que el legado devocional se mantenga para futuras generaciones de macarenos.