El Cristo del Desamparo y Abandono estrenará un nuevo juego de potencias conmemorativo del 45.º aniversario de su llegada al Cerro del Águila

La imagen del Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono incorporará a su ajuar un nuevo juego de potencias de plata sobredorada, una pieza concebida para solemnizar el cuadragésimo quinto aniversario de su llegada al barrio del Cerro del Águila. Este estreno, previsto para el próximo Martes Santo, supone un hito patrimonial y devocional dentro del devenir histórico de la venerada talla, que continúa enriqueciendo su patrimonio artístico con elementos de notable valor simbólico.

La nueva obra constituye el tercer juego de potencias ejecutado desde la llegada de la imagen al barrio el 7 de marzo de 1981, integrándose en un legado que testimonia la evolución estética y cultual del Señor. Junto a estas nuevas piezas, la imagen conserva en su ajuar otros juegos históricos, entre ellos las originarias del siglo XIX, procedentes de su etapa en la parroquia de San Gil Abad, además de las realizadas por la firma Vda. de Villarreal en 1982 y las elaboradas por Delgado López en 1996.

Una obra concebida desde el simbolismo y la tradición devocional

El diseño y ejecución de las nuevas potencias han sido confiados al orfebre Ramón León, quien ha desarrollado el proyecto atendiendo a los más altos estándares técnicos en repujado y acabado ornamental, garantizando una factura acorde con la importancia artística y devocional de la imagen titular.

La concepción estética de la obra parte de una profunda inspiración en la iconografía del Señor y en el recorrido histórico de la sagrada imagen, configurando un conjunto estilizado que combina elegancia formal y riqueza simbólica. El artista ha proyectado cada elemento con la intención de plasmar la identidad espiritual y patrimonial que rodea al Cristo del Desamparo y Abandono.

Elementos iconográficos y composición ornamental

Cada una de las potencias presenta una media esfera central rodeada por pedrería en tonalidades ámbar o blancas, recurso decorativo que refuerza la expresividad del conjunto. En el interior de estas esferas se reproducen las iniciales correspondientes al monograma de Jesús, integrando así un elemento de clara significación cristológica dentro del diseño.

En la zona superior de cada potencia se sitúa una segunda media esfera destinada a representar los tres templos en los que la imagen ha recibido culto a lo largo de su historia, estableciendo un discurso iconográfico que enlaza pasado y presente devocional. La potencia situada a la izquierda alberga una representación de San Luis de Francia, mientras que la pieza central incorpora el Corazón atravesado por los Siete Puñales, símbolo identificativo de la parroquia del Cerro del Águila. Por su parte, la potencia ubicada a la derecha incluye la efigie de San Gil Abad, en alusión al templo donde la imagen recibió culto con anterioridad.

Enriquecimiento del patrimonio artístico de la imagen

La incorporación de este nuevo juego de potencias supone un notable incremento del patrimonio ornamental del Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono, consolidando la tradición de dotar a la imagen de piezas de elevada calidad artística y profunda carga simbólica. Este estreno no solo refuerza la dimensión estética del conjunto, sino que también contribuye a perpetuar la memoria histórica y devocional vinculada a la trayectoria de la imagen.

La efeméride del cuadragésimo quinto aniversario de su llegada al Cerro del Águila se convierte así en el marco idóneo para presentar una obra que sintetiza tradición, fe y arte, reafirmando el vínculo entre la sagrada imagen y la comunidad que la venera con profunda devoción.