La Hermandad de Montserrat se encamina hacia unos nuevos comicios en los que Antonio Vera volverá a situarse como aspirante a dirigir la corporación. El cofrade, que ya desempeñó el cargo de hermano mayor entre 2018 y 2022, ha anunciado su intención de concurrir a las elecciones previstas para el próximo 29 de octubre, planteando así el regreso a la primera línea de gobierno de la cofradía del Viernes Santo.
Vera ha trasladado su decisión a los hermanos mediante una carta en la que explica que afronta esta nueva candidatura desde la experiencia adquirida durante su anterior etapa y con la voluntad de continuar prestando servicio a la corporación. Su propuesta, según expone en el escrito, parte de la cercanía y del compromiso con una hermandad a la que asegura haber profesado siempre un profundo cariño.
Una candidatura marcada por la experiencia
El que fuera máximo responsable de Montserrat entre 2018 y 2022 reconoce que el ejercicio de responsabilidades al frente de una corporación también implica asumir aprendizajes. En este sentido, admite que durante su anterior mandato pudieron producirse decisiones que no fueron compartidas por todos o circunstancias en las que considera que no respondió como algunos hermanos esperaban, ante lo que reclama comprensión y subraya que sus actuaciones estuvieron siempre orientadas al bien de la hermandad.
Ahora, sostiene que regresa con más experiencia y la misma energía, pero incorporando a su planteamiento una voluntad expresa de escuchar, sumar y construir de manera conjunta. La nueva candidatura pretende, de este modo, asentarse sobre lo aprendido durante aquellos años y afrontar una eventual segunda etapa desde una perspectiva renovada.
Uno de los principales ejes que Vera sitúa en el centro de su proyecto es la construcción de una hermandad abierta y participativa, con las puertas abiertas a todos sus hermanos y sin distinciones. Su propósito pasa por que cada integrante de la corporación pueda encontrar su lugar para desarrollar su fe y su devoción a los titulares, situando al hermano como protagonista de la vida de la institución.
El hermano, en el centro del proyecto
La propuesta defendida por Antonio Vera concede especial importancia a la escucha y participación de los hermanos, con la intención de que nadie quede al margen de la vida de la corporación. En su planteamiento, la fortaleza de Montserrat no reside exclusivamente en las personas que asumen las responsabilidades de gobierno, sino fundamentalmente en quienes integran la hermandad.
Esta candidatura supone además una nueva confrontación electoral entre Vera y el actual hermano mayor, Juan Antonio Coto, si finalmente este último confirma su intención de presentarse nuevamente a los comicios. Ambos ya se enfrentaron en las elecciones de 2022, cuando Vera concurrió a la reelección y terminó siendo derrotado por Coto por una diferencia próxima al centenar de votos.
De confirmarse la candidatura del actual hermano mayor, Montserrat volvería a vivir un proceso electoral con dos listas, reproduciendo el escenario de los anteriores comicios y situando nuevamente a ambos cofrades ante la responsabilidad de obtener el respaldo de los hermanos para dirigir la corporación durante los próximos años.
Un mandato condicionado por acontecimientos excepcionales
Durante su anterior etapa al frente de Montserrat, Antonio Vera tuvo también que asumir algunas de las responsabilidades vinculadas a acontecimientos de especial relevancia para la hermandad. Entre ellas figura la organización del Vía Crucis de las Hermandades de 2019, presidido por el Cristo de la Conversión.
Aquel periodo de gobierno quedó posteriormente condicionado por la irrupción de la pandemia, que alteró profundamente la actividad ordinaria de las hermandades y obligó a afrontar una situación excepcional que afectó al desarrollo habitual de la vida cofrade.
Ahora, cuatro años después de haber dejado la vara dorada, Vera vuelve a plantear su candidatura con el objetivo de recuperar el gobierno de Montserrat y desarrollar un proyecto que coloca en primer término la participación de los hermanos, la cercanía, la escucha y la construcción colectiva de la vida de la corporación.





