La asamblea extraordinaria respalda el proyecto a la espera del visto bueno del Obispado
La Hermandad del Descendimiento ha dado un paso decisivo en la reorganización de sus dependencias al aprobar, en asamblea extraordinaria celebrada el pasado miércoles, un ambicioso proyecto de reforma integral destinado a actualizar su casa de hermandad y parte de las instalaciones vinculadas a la salida procesional. La iniciativa, refrendada por los asistentes al cabildo, deberá ahora recibir la correspondiente autorización del Obispado, trámite preceptivo en este tipo de intervenciones patrimoniales y estructurales.
El plan contempla una remodelación completa de la casa de hermandad, ubicada en el número 2 de la calle Fernández de Córdoba, un inmueble que, debido a su antigüedad y al uso continuado durante décadas, requiere una actualización profunda para adaptarse a las necesidades funcionales actuales de la corporación.
Una renovación estructural para optimizar los espacios y mejorar la conservación de los enseres
Entre las actuaciones previstas figura la sustitución del pavimento mediante la colocación de un nuevo terrazo, así como la renovación completa de la techumbre. A ello se sumará la instalación de nuevas vitrinas expositivas y la modernización integral del sistema eléctrico, intervenciones que permitirán adecuar las instalaciones a los estándares contemporáneos de uso y seguridad.
Uno de los objetivos principales de esta intervención consiste en reconfigurar el espacio interior para dejarlo completamente diáfano, lo que facilitará un mayor aprovechamiento de las dependencias y permitirá ordenar con mayor eficacia el almacenamiento de los enseres de la hermandad. La reestructuración busca, por tanto, mejorar tanto la funcionalidad cotidiana como la gestión del patrimonio material que custodia la corporación.
Actuaciones de mejora en la nave interior vinculada a la logística procesional
El proyecto incluye también una intervención de menor alcance en la nave de salida, aunque circunscrita únicamente a la nave interior, sin afectar a la primera nave desde la que realizan su salida los pasos procesionales.
Esta zona secundaria es la que la hermandad utiliza para almacenar la logística necesaria para el montaje de los pasos, además de albergar la sala de camarería de la Virgen. En este espacio se llevarán a cabo mejoras en el suelo, el techo y la instalación eléctrica, con el propósito de optimizar las condiciones de trabajo y conservación de los elementos que allí se custodian.
Un calendario de obras previsto entre dos y tres meses
La corporación estima que la duración de las obras se sitúe entre dos y tres meses, un plazo calculado teniendo en cuenta la naturaleza de las intervenciones previstas. Para facilitar el desarrollo de los trabajos, la hermandad pretende iniciar las primeras actuaciones coincidiendo con el periodo de la Semana Santa, momento en el que los enseres se encuentran fuera de la casa de hermandad.
Este contexto permitirá comenzar con las tareas de demolición inicial, que incluirán la retirada del suelo, puertas, techos y otros elementos constructivos existentes, preparando así el espacio para la posterior fase de renovación.
Un espacio destinado a la gestión de la hermandad y a la exposición permanente del palio
Una vez finalizada la remodelación, la casa de hermandad albergará los servicios administrativos fundamentales de la corporación, entre ellos la secretaría, la tesorería y la mayordomía, consolidándose como centro operativo de la vida interna de la cofradía.
No obstante, el proyecto incorpora también una dimensión expositiva de notable interés, ya que se pretende que el paso de palio de la Virgen del Buen Fin pueda permanecer montado y expuesto durante todo el año en el interior de las dependencias.
En consonancia con esta idea, los mantos y sayas bordadas serán custodiados en vitrinas, lo que permitirá su exhibición permanente y, al mismo tiempo, una mejor conservación de estas piezas textiles, que forman parte esencial del patrimonio artístico y devocional de la hermandad.





