La Cena culmina una nueva fase de restauración del misterio de Ortega Bru con la intervención del apóstol San Mateo

La Hermandad Sacramental de la Sagrada Cena prosigue con determinación su ambicioso programa de conservación patrimonial centrado en el conjunto escultórico del Misterio de la Sagrada Cena, una obra ejecutada entre 1975 y 1982 por el insigne escultor Luis Ortega Bru, concebida como su creación póstuma. En este contexto, la corporación ha confirmado que “continua con su labor de restauración del conjunto escultórico del Misterio de la Sagrada Cena”, consolidando así una línea de actuación iniciada en los últimos años.

El proyecto, de carácter global, contempla la intervención sobre la totalidad del apostolado, integrando las doce imágenes que conforman la escena evangélica. En este sentido, la hermandad recuerda que “en 2024 comenzó la restauración del apostolado con la imagen de Judas Iscariote, dentro de un proyecto global de intervención en las doce imágenes del Misterio”, situando este proceso en una planificación técnica de largo alcance.

San Mateo, nueva imagen intervenida para 2026

Dentro del calendario establecido por los responsables del proyecto, la intervención correspondiente a la Semana Santa de 2026 se centra en la figura del apóstol San Mateo. Según se ha precisado, esta actuación responde a criterios técnicos previamente analizados, de modo que “para esta Semana Santa del 2026 la imagen intervenida es la de San Mateo, dentro del orden establecido, tras el estudio realizado por el referido técnico del estado de conservación del Misterio”.

La imagen de San Mateo posee, además, un valor histórico añadido dentro del conjunto, al formar parte de las últimas tallas realizadas por Ortega Bru. Tal y como se ha recordado, “San Mateo fue de los últimos apóstoles que realizara Ortega Bru, entregándose a la Hermandad junto a San Bartolomé y San Felipe en enero de 1982”, circunstancia que refuerza su relevancia dentro del legado artístico del autor.

Una intervención basada en la conservación y el respeto a la obra original

Los trabajos han sido desarrollados por el restaurador Fernando Aguado Hernández, responsable de la ejecución técnica de este proceso. La actuación ha seguido criterios de conservación rigurosos, orientados a garantizar la estabilidad estructural de la pieza y la preservación de sus valores originales.

En concreto, la intervención ha incluido “consolidación estructural de la imagen, reparando todas las fisuras y aperturas de ensambles de la misma, sustitución de los brazos articulados y limpieza integral con subsanación de lagunas en la policromía”, ejecutándose en todo momento bajo un principio esencial: “siendo respetuoso al máximo con los valores originales de la obra de Luis Ortega Bru”.

De este modo, la hermandad avanza en la recuperación integral de uno de los conjuntos escultóricos más significativos de su patrimonio, asegurando su conservación futura y reafirmando su compromiso con la tutela del legado artístico que custodia.