La Hermandad de la Misericordia y Amargura de La Línea ha dado un paso importantísimo en su historia. En el Cabildo Extraordinario celebrado este 26 de marzo de 2026, los hermanos han aprobado por mayoría cualificada la ejecución de un nuevo manto de salida para María Santísima de la Amargura. Este ambicioso proyecto se sitúa como la pieza central de los actos conmemorativos del LXXV aniversario fundacional de la corporación.
El diseño y la confección de la obra han sido encomendados al prestigioso taller de bordados de José Antonio Grande de León, en Sevilla. El proyecto se define bajo una estética juanmanuelina, neobarroca y regionalista, concebido para armonizar con el actual conjunto del palio. Será bordado en oro fino sobre terciopelo granate, empleando una gran riqueza técnica que combinará el realce con el uso de tisú y una amplia variedad de puntos ornamentales.
En cuanto a su iconografía, el manto será un fiel reflejo de la identidad de la Hermandad. En la zona central destacará una custodia sostenida por arcángeles, flanqueada por motivos de uvas y espigas que subrayan su carácter Sacramental. El diseño integra además el anagrama de María y la Corona Real, junto al lema “Madre Amargura Simpecado Concebida”. Como detalle histórico singular, incorporará alamares en recuerdo a su vinculación con el «Vulgo de los Toreros».
Para hacer frente a la envergadura de este estreno, la Hermandad ha aprobado simultáneamente un plan económico que busca la implicación directa de todos los hermanos y devotos. El objetivo es que la realización del manto sea un esfuerzo compartido, permitiendo a la comunidad participar activamente en la financiación de una pieza que marcará un antes y un después en el ajuar de la Santísima Virgen.
La culminación de los trabajos está prevista para agosto de 2031, sirviendo como broche de oro a las celebraciones por el 75 aniversario de la cofradía. Esta decisión histórica, que ahora queda a la espera de la ratificación oficial por parte del Obispado de Cádiz y Ceuta, supone el inicio de un ilusionante periodo de trabajo artesanal para elevar el patrimonio de la Semana Santa linense.
José Antonio Grande de León
Grande de León es una de las figuras más completas y reconocidas del arte sacro actual, destacando tanto en la excelencia del bordado como en su prestigiosa faceta de vestidor. Con un taller que es referencia en Sevilla desde hace décadas, es heredero de las técnicas tradicionales más puras del bordado en oro, plata y sedas. Su maestría ha quedado plasmada en obras para hermandades señeras como la Macarena, el Amor, los Gitanos o el Cachorro, y ha sido distinguida con galardones de máximo nivel, entre los que destacan el Premio Demófilo y la Medalla de las Bellas Artes, entregada por los Reyes de España.
Entre su extensísima producción, sobresalen piezas que ya forman parte del canon del bordado contemporáneo, como el palio completo y el manto de salida de la Virgen de los Dolores y Misericordia de la Hermandad de Jesús Despojado, así como el conjunto de bambalinas y techo de palio de la Virgen de los Desamparados de San Esteban. No obstante, una de sus creaciones más aclamadas y premiadas ha sido el manto de salida de la Soledad de San Buenaventura, obra que le valió el prestigioso Premio Demófilo por su capacidad para recuperar y fijar una estética clásica y sobria en la Semana Santa de Sevilla.
A estas obras mayores se suman otros trabajos para cofradías de la talla del Amor, el Cachorro, la Sed o la Macarena, la Estrella de Almería, la Redención de Jerez o la Entrada Triunfal de La Línea. Su taller no solo produce nuevos diseños de gran envergadura, sino que actúa como un centro de conservación donde se custodian y recuperan mantos, estandartes y sayas que visten a las devociones más universales de Andalucía, garantizando que el arte del bordado tradicional se mantenga vivo y con la máxima calidad artesanal.
Su labor artística se define por un estudio minucioso de la identidad de cada hermandad, lo que le permite crear piezas que funden la técnica artesanal con una profunda carga devocional. Como director artístico y vestidor de numerosas imágenes en toda Andalucía, Grande de León posee un estilo polifacético que recupera la estética clásica y la adapta a la fisonomía de cada imagen. Esta solvencia garantiza que el nuevo manto de la Amargura de La Línea sea mucho más que una pieza patrimonial; será una obra de autor diseñada para dotar a la titular de un sello propio y eterno en la memoria de sus devotos.






