La Hermandad del Prendimiento de Jerez ha hecho público un comunicado en el que expresa su rechazo frontal a los episodios protagonizados durante su reciente estación de penitencia, unos hechos que han generado un notable eco en redes sociales y que han motivado la reacción institucional de la corporación. En el escrito difundido, la cofradía subraya su intención de analizar lo sucedido y actuar en consecuencia, dejando claro que no permanecerá ajena a lo ocurrido.
Reacción ante el impacto en redes sociales
En este sentido, la Junta de Gobierno señala que, “ante el aluvión de comentarios y mensajes vertidos a través de redes sociales”, ha considerado necesario fijar una posición clara. Así, en primer término, manifiesta de manera explícita “nuestro desacuerdo y desaprobación con todos los comportamientos indecorosos y actos desafortunados que se han cometido durante la pasada estación de penitencia”, una valoración que evidencia la gravedad con la que la hermandad interpreta los incidentes registrados.
Análisis interno y adopción de medidas
El comunicado incide, además, en que la corporación ya ha activado un proceso interno de revisión, indicando que “esta Junta de Gobierno está analizando y estudiando todas las incidencias ocurridas, siendo que no nos mantendremos al margen y tomaremos las medidas oportunas que sean necesarias”. Con esta afirmación, la hermandad anticipa la adopción de decisiones que podrían derivarse del estudio detallado de los hechos, sin concretar por el momento su alcance.
Defensa del marco normativo y los valores corporativos
Igualmente, la corporación recuerda su responsabilidad institucional al afirmar que “nuestro deber es velar por el cumplimiento de nuestros Estatutos, normativa diocesana y Reglamento de Régimen Interno en aras de mantener la dignidad de nuestra Hermandad y respeto a nuestros Sagrados Titulares”, apelando así a los principios que rigen su funcionamiento y a la necesidad de preservar el decoro en todos sus actos.
Llamamiento a la fraternidad
El escrito concluye con una llamada al espíritu que debe regir la vida interna de la hermandad, subrayando que “aprovechamos la ocasión para incidir y abogar por el amor al prójimo y la fraternidad; valores que deben primar como hermanos de la corporación a la que pertenecemos y representamos”, en un mensaje que busca reconducir la situación hacia los principios fundamentales que inspiran la identidad cofrade.





