La Delegación Diocesana de Hermandades comienza a trasladar sus directrices a las hermandades

La Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías, dirigida por JJJ Güeto, ha remitido un documento oficial a consiliarios, presidentes de agrupaciones y hermanos mayores de la diócesis de Córdoba con el que, según el propio escrito, se comienzan a «definir líneas de actuación y criterios organizativos» para el conjunto de las corporaciones. El texto, de carácter informativo y normativo, expone diversas cuestiones que, conforme se afirma en el mismo, pretenden «orientar» la labor de hermandades, cofradías y agrupaciones en el ámbito diocesano, configurándose —siempre según la versión del delegado, que firma el escrito— como «un instrumento de sistematización que articula de forma ordenada prácticas, procedimientos y criterios que rigen la vida interna de estas entidades».

La asamblea anual y el contexto de los recientes nombramientos

El documento recuerda que el pasado sábado 11 de abril se celebró la “asamblea anual de hermandades y cofradías con el Sr. Obispo”, indicando que “se retrasó la convocatoria debido a la llegada de Don Jesús Fernández González como nuevo obispo —que fue nombrado el 27 de marzo de 2025— y a mi nombramiento como delegado diocesano —designado el pasado mes de octubre—”. Según se recoge, durante dicha asamblea “tuvimos la oportunidad de conocer el resultado del estudio que se realizó en el mes de diciembre”, elaborado a partir de la participación de quienes respondieron al mismo, lo que evidencia la voluntad de fundamentar las decisiones en un diagnóstico previo de la realidad cofrade.

Igualmente, el escrito afirma que “escuchamos de nuestro Obispo las líneas pastorales que desea que trabajemos en los próximos años”, así como aquellas que “resulten del Plan Pastoral para toda la Diócesis tras el trabajo que se está realizando en los distintos grupos sinodales”, situando estas orientaciones en el marco más amplio de la planificación pastoral diocesana. En ese mismo contexto, se indica que “finalmente, expuse el nuevo reglamento de la delegación diocesana”, integrando así en una misma sesión la dimensión normativa y la proyección pastoral.

Un reglamento que, según el texto, no limita la autonomía

El documento asegura que “el reglamento presentado solo tiene como objetivo la organización interna de la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías”, concebida —según afirma— como un instrumento de “ayuda, colaboración y soporte para las hermandades y cofradías”. Asimismo, el escrito subraya que “en modo alguno tiene la pretensión de limitar o disminuir la identidad y autonomía de régimen de las agrupaciones, consejos, hermandades y cofradías”, introduciendo una aclaración explícita —excusatio non petita— sobre el alcance de la norma.

En esta línea, se afirma que “se trata de organizarla de una manera más participativa, con la ayuda de cofrades laicos y de sacerdotes de todos los territorios de la Diócesis, al servicio de las hermandades y cofradías”, lo que apunta hacia un modelo de gobernanza que introduce la corresponsabilidad y la implicación de distintos agentes en la estructura diocesana pero diluye la independencia de cada hermandad, estableciendo contrapesos al poder legítimo de cada Cabildo General de hermanos, por más que se insista en asegurar lo contrario.

Publicación de documentos y futura carta pastoral

El texto informa de que “en la web de la Diócesis (apartado PORTAL DE TRANSPARENCIA/HERMANDADES Y COFRADÍAS) podréis encontrar tanto el estudio presentado por la empresa CONCEPTO como el Reglamento de la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías y la presentación de dicho reglamento”, evidenciando una apuesta por la accesibilidad y la difusión pública de los contenidos.

Del mismo modo, se indica que “con respecto a las líneas pastorales que expuso nuestro Obispo, es su deseo elaborar una carta pastoral que nos hará llegar en su momento”, lo que anticipa una futura concreción doctrinal de las orientaciones presentadas en la asamblea.

Documentos que pueden consultarse a través de los siguientes enlaces:

Dificultades de comunicación y petición de actualización de datos

El escrito afirma que “desde la delegación tenemos graves dificultades para comunicarnos con las hermandades y cofradías”, debido a que “en la base de datos de la Diócesis hay correos electrónicos o números de teléfono de hermanos mayores que hace años dejaron el cargo o direcciones erróneas”, lo que pone de relieve la existencia de disfunciones en la organización de la información por parte de la Diócesis.

Por ello, se insiste en que “es fundamental contar con un censo actualizado para mejorar la comunicación con las hermandades”, subrayando la importancia de disponer de una base de datos fiable y operativa. En este sentido, se anima a que “cumplimentar el formulario, en el caso de que no lo hubieseis hecho ya, que se remitió con el correo de convocatoria de la Asamblea”, y se indica que “para cualquier cuestión podéis contactar con la Delegación a través del correo [email protected]”.

Asimismo, el documento señala que “animamos a que cada hermandad y cofradía disponga de un correo oficial y/o a notificar a la delegación los cambios”, solicitando “encarecidamente que nos ayudéis a actualizar el censo de hermandades y cofradías”, en un intento de reforzar la eficacia de las comunicaciones institucionales y de compensar las carencias de la información de la que dispone Palacio.

Necesidad de clarificar la realidad de las hermandades

El texto solicita que “a través de los párrocos, consiliarios y agrupaciones podamos conocer el número real de hermandades y cofradías de cada localidad”, así como “saber si están erigidas canónicamente o no” o “si son solo asociaciones civiles o culturales”. También contempla la posibilidad de que “no dispongan de documentación alguna y vengan actuando como hermandad o cofradía desde hace muchos años”, adelantando la coexistencia de situaciones diversas dentro del entramado cofrade.

Según se afirma, “sería muy importante que poco a poco podamos ordenar todas las realidades, incluidos grupos parroquiales”, planteando un proceso gradual de clarificación y estructuración del mapa cofrade diocesano. Un cúmulo de afirmaciones que revela un importante caos organizativo y una gestión de la información manifiestamente mejorable en el seno de la Diócesis de Córdoba.

Recordatorio de la normativa patrimonial

En materia patrimonial, el escrito recuerda que “en la Diócesis existe una delegación diocesana de patrimonio que cuenta con una normativa respecto a la ejecución de nuevas imágenes devocionales, restauraciones, estudios, bendiciones para ser expuestas al culto público y cualquier otra cuestión relacionada con el patrimonio cofrade”. Asimismo, se indica que “para todo ello, es necesaria la autorización expresa de la Delegación Diocesana de Patrimonio Cultural”, remitiendo a la normativa disponible en https://www.diocesisdecordoba.es/patrimoniocultural.

Este apartado incide en la necesidad de observar los procedimientos establecidos en materia de conservación y gestión del patrimonio, subrayando la importancia de la supervisión diocesana en actuaciones de especial relevancia.

Indicaciones sobre el régimen económico

El documento expone que “la Diócesis dispone de una normativa de régimen económico”, accesible en el portal de transparencia, y subraya que “es importante que los tesoreros de las hermandades y cofradías se rijan por criterios contables y todos rindamos cuentas anuales al Obispado”, precisando que “la rendición de cuentas debe hacerse anualmente, no al término del mandato de cada Junta de Gobierno”.

Igualmente, se señala que “es importante, también, que en el seno de cada hermandad y cofradía se valore la conveniencia de optar por acogerse al régimen fiscal de las entidades sin ánimo de lucro”, destacando los beneficios fiscales que ello implica. El texto añade que “en las hermandades y cofradías se conserven siempre en el archivo las cuentas de fábrica”, especificando que “las facturas no se destruyan pasados cinco años, sino que siempre se conserven en el archivo de la cofradía”.

Asimismo, indica que “se entregue una copia de las cuentas anuales aprobadas por el Cabildo Ordinario de hermanos y por el Obispado en el archivo parroquial, así como una copia de todos los contratos relevantes de la cofradía”, considerando que “tener una copia de todos los documentos relevantes… es garantía ante cualquier eventualidad”.

Recomendaciones en el ámbito de la secretaría

En relación con la gestión interna, el escrito subraya que “deberíamos poner especial atención en la actualización anual del censo de hermanos”, indicando que “a un hermano se le puede dar de baja… si durante dos años no abona la cuota”, pero advirtiendo que “esto no puede hacerse automáticamente”, sino que “siempre hay que hacerle constar fehacientemente… que se encuentra en situación de impago”.

Según se afirma, “es muy importante que esta cuestión se tenga en cuenta y así evitaremos muchos problemas que se suscitan en el momento de cabildo de elecciones a hermano mayor”. Igualmente, se indica que “los secretarios deberían también depositar una copia del libro de actas… en el archivo de la parroquia”, así como “disponer de un inventario actualizado de los bienes muebles e inmuebles”, considerado esencial para la adecuada conservación del patrimonio.

Protección de datos, menores y seguros

El documento señala que “es conveniente que en cada hermandad exista un responsable de Ley de Protección de Datos y se cumpla la normativa vigente”, así como “pedir el Certificado de Delitos de Naturaleza Sexual para todos aquellos que trabajen con menores”.

Asimismo, se indica que “animamos a que cada cofradía disponga de los seguros necesarios para las actividades que se realizan”, subrayando la relevancia de la cobertura de riesgos en el desarrollo de la actividad ordinaria.

Próxima implantación de formularios administrativos

Por último, el escrito anuncia que “estamos culminando un protocolo de formularios para cada actuación que necesite la licencia o autorización”, incluyendo “confirmaciones de junta de gobierno, reorganización de los miembros de juntas, aprobación de estatutos, etc.”. Según se indica, “en cuanto esté terminado, se publicará en la web de la Diócesis… para facilitar la presentación de la documentación necesaria para la tramitación de los distintos expedientes”.

En términos estrictamente informativos, el documento despliega un compendio detallado de pautas que, pese a su formulación sistemática y su vocación ordenadora, reproducen en gran medida procedimientos y obligaciones sobradamente asentados en la práctica cotidiana, hasta el punto de que difícilmente sorprenderán a cualquier Hermandad normal, más habituada a aplicarlos que a redescubrirlos en su enunciación formal.