José Díaz Jarana culmina la restauración de la Virgen del Simpecado del Rocío de Mairena del Alcor, que estrena nuevo terno y enriquece sus atributos

Una intervención integral sobre la imagen mariana del Simpecado

La Hermandad del Rocío de Mairena del Alcor ha llevado a cabo una profunda intervención sobre la imagen de la Virgen del Simpecado, ejecutada por el escultor José Díaz Jarana, en una actuación que ha conjugado criterios de conservación estructural y adecuación estética. Los trabajos han permitido reforzar la estabilidad de la pieza mediante la sustitución de las articulaciones y de los sistemas de sujeción de los distintos atributos, garantizando así su correcta preservación.

En el plano formal, la intervención ha estado dirigida a alcanzar una mayor fidelidad respecto a la iconografía de Nuestra Señora del Rocío, referencia devocional de la localidad de Almonte que inspira la representación mariana del Simpecado. Paralelamente, se han desarrollado labores específicas sobre el oro fino de la nube que sustenta a la Virgen, incorporando tareas de mantenimiento y restauración que contribuyen a recuperar su aspecto.

Un nuevo terno inspirado en el modelo histórico de los Montpensier

Junto a la restauración, la corporación presenta el estreno de un terno donado por devotos del Simpecado, confeccionado sobre tisú de plata y tomando como referencia el terno original de los Montpensier. La ejecución de esta pieza ha requerido una técnica adaptada a sus reducidas dimensiones, recurriéndose a la denominada técnica conventual, basada en la utilización de canutillos, lentejuelas, espejuelos, así como otros elementos ornamentales como flores de nácar, sedas y una paloma de oropel.

El conjunto se completa con un cuidado remate a base de conchas de hojilla elaboradas manualmente, lo que refuerza el carácter artesanal de la obra y su vinculación con los lenguajes tradicionales del bordado devocional.

Dorado de los atributos y enriquecimiento con nuevas piezas ornamentales

La actuación se ha extendido igualmente a los atributos de Reina de la Virgen, que han sido sometidos a un baño de oro en los talleres de orfebrería Santos Campanario de Sevilla, intervención que ha permitido renovar su acabado y potenciar su presencia estética.

Asimismo, tanto el rostrillo como la corona han sido enriquecidos con la incorporación de piedras y cristales de Swarovski, aportados por Isabel Madroñal Complementos, con el objetivo de realzar la belleza del conjunto.

Con estas actuaciones, la Hermandad refuerza el valor artístico y devocional de su Simpecado, integrando restauración, donaciones y nuevas aportaciones patrimoniales en un proyecto que conjuga tradición, cuidado y proyección del patrimonio rociero.