El Rocío abre su Año Jubilar, el primero dedicado expresamente a la Venida de la Virgen a Almonte

La devoción rociera ha abierto este 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Virgen María, un nuevo tiempo de especial significación espiritual con el comienzo del Año Jubilar del Rocío, una concesión de la Santa Sede que, por primera vez, tiene como motivo expreso la Venida de la Virgen del Rocío a Almonte.

El inicio de este periodo jubilar ha tenido lugar en el Real de la aldea, con un rito celebrado ante el Monumento de la Coronación. Posteriormente, la comitiva ha emprendido el camino hacia el Santuario de Nuestra Señora del Rocío, acompañada por la Escuela de Tamborileros, mientras una representación del Grupo Joven ha portado la ofrenda floral destinada a la Virgen.

La apertura oficial culminará en el Santuario con una Eucaristía presidida por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, en una jornada que sitúa nuevamente a la Virgen del Rocío en el centro de la vida espiritual de miles de devotos.

EN DIRECTO | Apertura Año Jubilar del Rocío

Un Jubileo con un carácter inédito

El nuevo Año Jubilar presenta una particularidad que lo distingue de los anteriores: es la primera ocasión en que la Venida de la Virgen del Rocío a Almonte constituye expresamente el motivo de la concesión jubilar.

La convocatoria propone a los fieles un tiempo especialmente orientado hacia la peregrinación, la oración, la reconciliación y la renovación de la vida cristiana, con la invitación a profundizar en la experiencia de la fe y a propiciar un encuentro más intenso con Dios.

La singularidad del Jubileo estará vinculada, además, al itinerario extraordinario que recorrerá la imagen durante este periodo, marcado por sus nueve meses de permanencia en Almonte y por su posterior regreso al Santuario del Rocío.

El tercer Año Jubilar de la historia reciente del Rocío

Este será el tercer Año Jubilar concedido a la devoción rociera en su historia reciente. El primero tuvo lugar entre 2012 y 2013, con motivo del Bicentenario del Rocío Chico.

El segundo comenzó en 2019, coincidiendo con el centenario de la Coronación Canónica de la Virgen del Rocío. Aquel periodo jubilar quedó prolongado durante la pandemia y se extendió hasta el regreso de la Virgen a su Santuario en 2022.

La nueva convocatoria se desarrolla ahora en torno a otro acontecimiento de especial relevancia para la historia contemporánea del Rocío: la Venida de la Virgen a Almonte, su permanencia durante nueve meses en la localidad y el posterior retorno a la aldea.

Peregrinar hasta la Virgen y orar ante Ella

Uno de los elementos centrales del Jubileo será la posibilidad de obtener la indulgencia plenaria, para lo que los fieles deberán cumplir las condiciones establecidas por la Iglesia.

La peregrinación y la oración ante la Virgen constituyen una de las expresiones fundamentales de esta experiencia jubilar. Este gesto podrá realizarse en el Santuario de Nuestra Señora del Rocío, en la aldea, o, durante los nueve meses en los que la imagen permanezca en Almonte, en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.

De este modo, la vivencia jubilar queda directamente relacionada con el itinerario extraordinario de la Virgen, de manera que los fieles podrán peregrinar y orar ante Ella en los lugares en los que se encuentre durante este periodo.

Confesión, Comunión y oración por el Papa

La peregrinación y la oración ante la Virgen deberán ir acompañadas del cumplimiento de las condiciones habituales previstas por la Iglesia para alcanzar la indulgencia plenaria.

Entre ellas se encuentran recibir el sacramento de la Confesión, participar de la Comunión y rezar por las intenciones del Papa, además de afrontar la vivencia jubilar desde una verdadera disposición de conversión y de alejamiento del pecado.

Estas condiciones no tienen que cumplirse necesariamente de manera simultánea con la peregrinación. La Iglesia contempla que la Confesión, la Comunión y la oración por las intenciones del Papa puedan realizarse en días próximos.

No obstante, se recomienda especialmente que la Comunión y la oración por las intenciones del Papa tengan lugar el mismo día de la obra jubilar, integradas en la experiencia espiritual que acompaña a la peregrinación.

Una oportunidad para la conversión

El sentido del Año Jubilar trasciende el cumplimiento formal de estas condiciones. La peregrinación se plantea como una experiencia espiritual cuya dimensión exterior debe estar acompañada por una disposición sincera de oración, reconciliación y conversión.

La convocatoria ofrece así a los fieles la posibilidad de vivir con mayor profundidad su fe y de convertir el camino hacia la Virgen del Rocío en un itinerario espiritual, en el que la peregrinación adquiere un significado que va más allá del propio desplazamiento hasta el Santuario o hasta el templo donde se encuentre la imagen.

Nueve meses de especial significado en Almonte

La permanencia de la Virgen en Almonte será uno de los elementos determinantes de este Jubileo. Por primera vez, la Venida de la Virgen a su pueblo se sitúa expresamente en el centro de un Año Jubilar, otorgando a los meses de estancia de la imagen una dimensión espiritual singular dentro de la historia de la devoción rociera.

Desde su apertura este 15 de agosto, el periodo jubilar acompañará el tiempo extraordinario protagonizado por la Virgen: su estancia durante nueve meses en la localidad de Almonte, su presencia en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y, posteriormente, su regreso al Santuario de El Rocío.

La jornada inaugural abre de este modo un nuevo capítulo para la devoción rociera, en el que peregrinación, oración, reconciliación y conversión acompañarán el acontecimiento de la Venida de la Virgen a Almonte bajo el marco de un Año Jubilar concedido expresamente por la Santa Sede.

Con el rito ante el Monumento de la Coronación, el acompañamiento de la Escuela de Tamborileros, la ofrenda floral del Grupo Joven y la posterior eucaristía presidida por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, la comunidad rociera ha puesto en marcha un nuevo tiempo de gracia junto a la Virgen del Rocío.