La Hermandad de la Divina Pastora de Capuchinos recibe oficialmente el Título de Real y autorización para incorporar la Corona Real

La Ilustre, Venerable y Seráfica Hermandad del Redil Eucarístico de la Divina Pastora de las Almas Coronada, Beato Diego José de Cádiz y Beato Leopoldo de Alpandeire ha recibido la comunicación oficial de la Casa Real de Su Majestad el Rey Felipe VI por la que se certifica la concesión del Título de Real a favor de esta corporación de los Hermanos Menores Capuchinos de Sevilla.

La resolución contempla asimismo la autorización para utilizar oficialmente el Título de Real y la Corona Real en aquellos elementos simbólicos, distintivos y representativos que forman parte de la identidad propia de la Hermandad. Se culmina así un procedimiento que había sido sometido previamente a la aprobación del Cabildo General de Hermanos y cuyos trámites pertinentes han permitido hacer efectivo este reconocimiento.

Una distinción de especial trascendencia para el Redil

La corporación ha acogido la concesión con profunda gratitud y orgullo, al considerar que este alto honor supone un reconocimiento de singular relevancia para su trayectoria histórica y espiritual. La incorporación del Título de Real viene a reafirmar solemnemente el vínculo histórico, institucional y devocional que, según destaca la propia Hermandad, ha relacionado a lo largo del tiempo a la Comunidad Capuchina de Sevilla, la imagen de la Divina Pastora y su Redil con la Casa Real Española.

La nueva distinción pasa desde ahora a formar parte del patrimonio histórico y espiritual de la corporación, al tiempo que permite incorporar la Corona Real entre los elementos representativos de la Hermandad en aquellos ámbitos en los que se encuentre autorizado su uso.

Este reconocimiento no se contempla únicamente desde una perspectiva honorífica, sino también como un estímulo para continuar desarrollando la misión que la corporación tiene encomendada. En este sentido, la Hermandad sitúa entre sus compromisos la continuidad de sus labores de culto, formación y caridad, al servicio de la Iglesia, de sus hermanos y del conjunto de la sociedad.

Fidelidad a las Reglas y a la tradición

La concesión del Título de Real ha sido recibida también como una oportunidad para reforzar los valores que, de acuerdo con la corporación, han inspirado su trayectoria. Entre ellos se encuentran el servicio, la lealtad, la tradición y la responsabilidad social, principios que la Hermandad considera vinculados a su historia y que ahora pretende seguir desarrollando desde la responsabilidad que implica esta nueva distinción.

Ante la relevancia del reconocimiento, el Redil ha expresado públicamente su más sincero y profundo agradecimiento a Felipe VI, Hermano Mayor Honorario de la Hermandad, por la concesión de este título. La corporación asume esta distinción desde la humildad y con un renovado compromiso de fidelidad a sus Reglas y a la tradición que custodia, integrando el nuevo reconocimiento en la continuidad de su propia historia.

Oraciones por el Rey y la Familia Real

La comunicación de esta concesión concluye con una dimensión espiritual expresamente vinculada a la condición religiosa de la corporación. La Hermandad ha elevado sus oraciones a la Divina Pastora de las Almas y a su Hijo el Buen Pastor para que protejan y guíen a Su Majestad el Rey y a toda la Familia Real.

En estas plegarias, la corporación solicita para ellos salud, acierto y prosperidad en el desempeño de su alta misión al servicio de España, acompañando así la recepción del Título de Real con una manifestación de carácter devocional acorde con la identidad del Redil Eucarístico de la Divina Pastora de las Almas Coronada.