El pasado viernes regresaba a su sede canónica, la parroquia de la Divina Pastora y Santa Teresa de Jesús, la dolorosa del Dulce Nombre. Por este motivo, la imagen fue situada en el altar mayor. La intervención, realizada por Carmen Bernal, hija de Antonio Bernal, autor de la talla, ha tenido un carácter conservativo, por lo que las actuaciones realizadas han sido la limpieza de la imagen, subsanándose pequeños desperfectos.
Carmen Bernal ha manifestado que las alteraciones venían provocadas fundamentalmente debido al humo de las velas, cambios de vestimenta, etc. Así pues, la restauradora ha llevado a cabo la retirada de una capa de suciedad que oscurecía a la imagen y que le otorgaba una tonalidad amarillenta, respetando la pátina original. También se ha actuado sobre el cabello, principalmente en la zona delantera, así como en el torso, donde el uso de alfileres había alterado al mismo.
Fue el pasado mes de julio cuando fue trasladada hasta Córdoba para su intervención, regresando este viernes, víspera de la festividad del Dulce Nombre de María. Tras el sábado, cuando ha recibido la visita de los fieles con motivo de su veneración, tendrá lugar el triduo. Este se desarrollará desde el 17 al 19 de septiembre, a partir de las 20:00 horas. Un día después, el domingo día 20, tendrá lugar la función principal de instituto a partir de las 12:30 horas.






