El retablo mayor de la Capilla Sacramental de Santa Catalina reabre tras seis meses de conservación y restauración

La intervención, ejecutada por CREBIC entre febrero y agosto, ha permitido estabilizar el conjunto barroco y recuperar la lectura original de una de las piezas más relevantes del patrimonio del templo sevillano

La Capilla Sacramental de Santa Catalina de Sevilla vuelve a mostrar al público uno de sus principales elementos patrimoniales después de varios meses de trabajos de conservación y restauración. La Hermandad de la Exaltación ha anunciado la reapertura del Retablo Mayor de la Capilla Sacramental, una intervención que se ha desarrollado entre los meses de febrero y agosto y que ha permitido recuperar el conjunto y garantizar su adecuada conservación.

Los trabajos han sido ejecutados por la empresa CREBIC gracias a la subvención de Arte Sacro de la Junta de Andalucía concedida a la Hermandad de la Exaltación. La actuación ha tenido como uno de sus principales objetivos estabilizar el conjunto y recuperar la lectura original de esta destacada pieza del patrimonio de Santa Catalina.

Una obra barroca de ocho metros de altura

El retablo constituye una destacada muestra del arte barroco del siglo XVIII y alcanza aproximadamente ocho metros de altura. Su arquitectura y ensamblaje corresponden a Felipe Fernández del Castillo, mientras que el programa escultórico fue realizado por Benito de Hita y Castillo.

La composición está presidida por la Inmaculada Concepción, alrededor de la cual se dispone un programa iconográfico integrado por Santo Tomás de Aquino, San Juan Nepomuceno, San Sebastián, Santa Justa y Santa Rufina, además de las representaciones de los cuatro Evangelistas.

La intervención ha permitido actuar sobre distintos elementos del retablo para recuperar sus valores materiales y visuales, favoreciendo una mejor lectura de un conjunto que constituye una de las piezas de mayor relevancia dentro del patrimonio de la Capilla Sacramental.

Limpieza, consolidación y recuperación cromática

El proceso de restauración ha comprendido diferentes actuaciones encaminadas tanto a la recuperación del aspecto del retablo como a la estabilización de sus materiales. Entre ellas se ha llevado a cabo la limpieza y eliminación de depósitos acumulados, junto con la fijación y consolidación del dorado y la policromía.

Los trabajos también han incluido el tratamiento del soporte de madera, así como distintas reintegraciones volumétricas y cromáticas destinadas a recuperar las pérdidas existentes y favorecer la correcta percepción del conjunto.

Una vez completadas estas actuaciones se ha aplicado una protección final, culminando una intervención orientada no solo a recuperar el aspecto del retablo, sino también a preservar sus materiales y garantizar su estabilidad.

Un programa para preservar el retablo a largo plazo

La actuación no concluye con la reapertura del retablo. Con el objetivo de asegurar su conservación futura, se ha establecido además un plan de conservación preventiva que contempla la realización de inspecciones periódicas a lo largo del tiempo.

De esta manera, la intervención desarrollada entre febrero y agosto se completa con una estrategia destinada a realizar un seguimiento continuado del estado de la pieza y favorecer su adecuada preservación.

Tras la conclusión de los trabajos, el Retablo Mayor de la Capilla Sacramental de Santa Catalina vuelve a quedar abierto a fieles y visitantes, recuperando su presencia dentro del templo y poniendo nuevamente ante la contemplación pública un conjunto barroco de aproximadamente ocho metros de altura y con una destacada riqueza arquitectónica y escultórica.