La Mezquita-Catedral reúne por primera vez una selección excepcional del legado franciscano conservado en la provincia de Córdoba

«El Señor me dio…» recorre siete siglos de espiritualidad, arte y cultura con obras procedentes de conventos, iglesias y hermandades de toda la Diócesis

La Familia Franciscana presente en la Diócesis de Córdoba ha impulsado, con motivo del VIII Centenario del tránsito de San Francisco de Asís, una exposición que aspira a convertirse en uno de los acontecimientos culturales y patrimoniales más relevantes vinculados a esta conmemoración. Bajo el título «El Señor me dio… El legado de San Francisco en la Diócesis de Córdoba», la muestra reunirá por primera vez en la Mezquita-Catedral una selección excepcional de piezas conservadas durante siglos en distintos enclaves de la provincia.

La exposición será inaugurada mañana, 16 de septiembre de 2026, a las 18:00 horas, y podrá visitarse desde el 17 de septiembre hasta el 25 de octubre en la sala de exposiciones temporales instalada en las naves de la ampliación de Almanzor de la Santa Iglesia Catedral de Córdoba. El proyecto cuenta con la autorización y colaboración del Cabildo Catedral, que hace posible que este conjunto de obras pueda contemplarse en un espacio de extraordinaria relevancia histórica y artística.

La iniciativa se enmarca en la conmemoración de los ochocientos años de la muerte de San Francisco de Asís, acontecimiento que sirve como punto de partida para una propuesta que trasciende la mera exhibición de piezas. El propósito es mostrar, a través del patrimonio conservado en la Diócesis, la profunda huella espiritual, artística y cultural que el franciscanismo ha dejado en Córdoba y acercar al visitante la vigencia de un carisma que continúa formando parte de la vida eclesial y cultural contemporánea.

Un recorrido construido desde el Testamento de San Francisco

El recorrido expositivo toma como hilo conductor el propio Testamento de San Francisco, utilizado como referencia para articular una mirada que permite aproximarse simultáneamente a la vida del santo y a la manera en que su espiritualidad fue arraigando en la Iglesia diocesana.

A través de este planteamiento, la exposición recorre aproximadamente siete siglos de espiritualidad, arte y cultura franciscana, mediante un conjunto de obras datadas entre el siglo XIV y el siglo XXI. Pinturas, esculturas, piezas de orfebrería, bordados y otras manifestaciones artísticas permiten seguir la evolución de un legado que, lejos de quedar confinado a la historia, ha mantenido una continuidad que alcanza también a la creación artística de nuestros días.

La amplitud cronológica constituye uno de los elementos esenciales de la propuesta. Las piezas seleccionadas permiten observar cómo el mensaje de San Francisco ha sido expresado a través de diferentes lenguajes artísticos y en momentos históricos diversos, estableciendo un diálogo entre patrimonio histórico y sensibilidad contemporánea.

Pero el valor de la muestra no reside únicamente en la antigüedad o relevancia artística de las piezas. Una parte importante del conjunto procede de espacios cuya naturaleza dificulta habitualmente su contemplación pública. Algunas obras proceden de conventos de clausura, mientras que muchas otras permanecen habitualmente alejadas de los circuitos expositivos, por lo que su reunión en este proyecto ofrece una oportunidad especialmente singular para contemplarlas directamente.

Obras de especial relevancia artística y patrimonial

Entre las piezas que integran la exposición se encuentran obras consideradas de primer orden artístico, algunas de ellas con características que permitirían situarlas, por su relevancia, en instituciones museísticas de prestigio internacional.

Entre los principales reclamos del recorrido figura la Virgen de las Navas, junto a un frontal de altar bordado en oro renacentista, muestra de la riqueza alcanzada por las artes suntuarias vinculadas a la tradición religiosa.

El visitante podrá contemplar asimismo La Adoración de los pastores, de Pedro Roldán, una obra de especial significación dentro del conjunto, así como el Ecce Homo de Luisa Roldán, La Roldana, una de las grandes figuras de la escultura barroca española.

La nómina continúa con una Inmaculada Concepción atribuida a Duque Cornejo, un San Pedro de Alcántara de Pedro de Mena y un San Francisco de Asís perteneciente al círculo de los Hermanos Mora. A este conjunto se suma la gran custodia de Cristóbal Sánchez Soto, otra de las piezas destacadas dentro de una exposición concebida para poner de relieve la dimensión artística y patrimonial del legado franciscano en la provincia.

Junto a la relevancia artística de estas obras existe otro factor que incrementa el interés de la muestra: la mayoría de las piezas no ha sido intervenida. Su conservación en un estado no alterado aporta un valor añadido de carácter documental y patrimonial, al permitir aproximarse a ellas preservando el aspecto con el que han llegado hasta nuestros días.

Del patrimonio de los conventos a la creación contemporánea

La propuesta expositiva no se detiene en el patrimonio histórico ni pretende presentar el franciscanismo exclusivamente como una realidad perteneciente al pasado. El recorrido incorpora también la producción y la mirada de artistas contemporáneos reconocidos, estableciendo un puente entre la tradición y el presente.

En esta vertiente de la muestra participan Antoine Cas, Jesús Zurita y Chema Rodríguez, junto al Hermano Xavier Lamas y el ilustrador José Gabriel Llamas. Sus aportaciones introducen otras formas de aproximación al mensaje franciscano y contribuyen a ampliar el horizonte temporal y artístico de la exposición.

La inclusión de estas propuestas contemporáneas responde a una de las ideas fundamentales que vertebran «El Señor me dio…»: el carisma de San Francisco no constituye únicamente un legado histórico, sino una propuesta espiritual cuya capacidad de interpelación permanece vigente y continúa encontrando expresión en la creación artística actual.

De esta manera, las obras procedentes de siglos anteriores y las aportaciones contemporáneas conviven dentro de un mismo proyecto, generando un diálogo entre la memoria, la espiritualidad, el patrimonio y la creación artística de nuestro tiempo.

Un proyecto construido con la colaboración de comunidades e instituciones

La dimensión alcanzada por la exposición ha sido posible gracias a la colaboración y generosidad de numerosas instituciones, comunidades franciscanas y entidades vinculadas a esta tradición en la provincia de Córdoba.

Entre ellas se encuentra la Santa Iglesia Catedral de Córdoba, así como las Hermanas Capuchinas del Convento de San Rafael. También han participado las Hermanas Clarisas de los conventos de Santa Clara de la Columna de Belalcázar, Santa Cruz de Córdoba y Santa Clara de Montilla, además de las Hermanas Concepcionistas del Monasterio de Santa Ana de Montilla.

La relación de comunidades participantes incluye igualmente a los Hermanos Menores Capuchinos de Córdoba y Sevilla y a los Hermanos Franciscanos de Santa María de Guadalupe de Córdoba y Madre de Dios de Lucena, junto a diversas parroquias y hermandades que han contribuido a hacer posible la reunión de este patrimonio.

La exposición cuenta, además, con el patrocinio del Cabildo Catedral de Córdoba y de la Diputación Provincial de Córdoba. La institución provincial asume los seguros de las obras, su transporte, los trabajos de imprenta, el montaje y el mantenimiento de las piezas durante la muestra.

La Diputación tiene previsto, asimismo, editar posteriormente un libro-catálogo dedicado a la exposición, ampliando de este modo la documentación y difusión del proyecto más allá de su periodo de apertura al público.

A esta colaboración institucional se suma la ayuda económica de Kutxabank y la participación altruista de la Asociación Belenista de Córdoba, que ha intervenido en la logística y en el montaje de numerosos elementos de la exposición.

Una reunión excepcional en un escenario único

La concentración en un mismo espacio de obras procedentes de conventos, iglesias y hermandades de distintos puntos de la provincia convierte la exposición en una oportunidad excepcional para aproximarse a una parte del patrimonio franciscano que, habitualmente, permanece dispersa en sus lugares de conservación.

La singularidad se acentúa por el escenario elegido. La Mezquita-Catedral de Córdoba, uno de los espacios patrimoniales más reconocibles de la ciudad, acogerá este conjunto durante varias semanas, permitiendo establecer una relación entre el legado franciscano y uno de los grandes referentes históricos, religiosos y artísticos de Córdoba.

Para la Familia Franciscana, la muestra constituye por ello un acontecimiento excepcional e irrepetible, tanto por la posibilidad de reunir piezas que han permanecido durante siglos en diferentes comunidades y templos como por la oportunidad de acercarlas al público en un montaje accesible.

El proyecto propone, en definitiva, un encuentro entre espiritualidad, historia, patrimonio y creación contemporánea, mostrando la dimensión de un legado que ha atravesado siglos y que continúa encontrando manifestaciones en la vida religiosa y artística de la Diócesis.

Alfonso M. Muñoz Rodríguez, al frente del comisariado

El comisariado de «El Señor me dio… El legado de San Francisco en la Diócesis de Córdoba» corresponde a Alfonso M. Muñoz Rodríguez, licenciado en Historia del Arte y Máster en Museología.

Su especialización en la historia, espiritualidad y patrimonio artístico de la Orden Franciscana se encuentra directamente vinculada con la concepción de una muestra que pretende ofrecer una lectura articulada del legado franciscano, combinando la dimensión histórica de las piezas con su significado espiritual y cultural.

El resultado es un recorrido que permite aproximarse a la presencia franciscana en Córdoba desde una perspectiva amplia, en la que las obras de arte actúan como testimonio material de una tradición espiritual extendida a lo largo de siete siglos.

Fechas y horario de la exposición

La exposición «El Señor me dio… El legado de San Francisco en la Diócesis de Córdoba» será inaugurada el 16 de septiembre de 2026 a las 18:00 horas en la Santa Iglesia Catedral de Córdoba.

La apertura al público comenzará el 17 de septiembre y se prolongará hasta el 25 de octubre de 2026, en la sala de exposiciones temporales situada en las naves de la ampliación de Almanzor, siguiendo el horario de apertura de la Mezquita-Catedral.

Organizada por la Familia Franciscana en la Diócesis de Córdoba y comisariada por Alfonso M. Muñoz Rodríguez, la muestra permitirá contemplar en un mismo espacio una selección extraordinaria del patrimonio relacionado con la tradición franciscana de la provincia y, al mismo tiempo, descubrir cómo el mensaje de San Francisco de Asís ha atravesado los siglos hasta alcanzar la sensibilidad artística y espiritual del siglo XXI.