El detalle con Ceuta de la Esperanza de Triana

Una estrella donada por la hermandad del Rocío de Ceuta, se integra en el conjunto de joyas que luce Nuestra Señora para el tiempo ordinario

La Esperanza de Triana ha amanecido vestida para el tiempo ordinario con un detalle que adquiere especial relevancia por su procedencia: la estrella donada por la hermandad del Rocío de Ceuta, incorporada al ajuar de Nuestra Señora y visible entre las distintas joyas que completan su actual atavío.

Un vínculo con la devoción rociera de Ceuta

La presencia de esta estrella introduce en la vestimenta de la Esperanza una referencia directa a Ceuta y a su hermandad del Rocío, quedando incorporada al patrimonio que acompaña a la imagen. La donación permite que una pieza vinculada a la devoción rociera ceutí esté presente junto a la Esperanza de Triana en su vestimenta cotidiana.

El detalle adquiere así un significado que trasciende su función ornamental, al constituir una muestra material de la relación entre ambas corporaciones. La estrella queda integrada en un ajuar en el que confluyen piezas de distinta procedencia y cronología, pero que en esta ocasión incorpora de manera expresa esta referencia a la ciudad de Ceuta.

La estrella, entre las joyas de la Esperanza

La pieza donada por la hermandad del Rocío de Ceuta forma parte de un conjunto en el que también destacan el puñal y el ancla de oro de Orfebrería Triana, el broche de Santa Ana, la Cruz Naval Militar y un rosario de oro del siglo XVIII.

A estas joyas se suma, además, el estreno de un broche de platino y diamantes donado por un hermano, otra incorporación que pasa a enriquecer el ajuar de Nuestra Señora.

La Esperanza completa su vestimenta con el manto bordado en oro fino sobre terciopelo morado, pasado por el taller de Charo Bernardino en 2022, a partir de piezas de los hijos de Miguel Olmo de 1917 y del taller de Santa Isabel de 1951. Porta también la saya de terciopelo azul real realizada por Fernández y Enríquez en 2000, la toca de sobremanto del mismo taller, ejecutada en 1998 con diseño de Javier Sánchez de los Reyes, y un tocado de encaje de Alençon.

Una donación incorporada al ajuar de Nuestra Señora

Sobre sus benditas sienes, la Esperanza luce la corona del canasto decimonónico de Justino de Guzmán de 1891, acompañada por la ráfaga realizada por Gabriel Medina en 1937.

Dentro de este conjunto, la estrella donada por la hermandad del Rocío de Ceuta adquiere un protagonismo propio por el significado de su procedencia. La pieza queda de este modo vinculada al ajuar de la Esperanza de Triana, llevando hasta la vestimenta de Nuestra Señora una representación de los lazos con la devoción rociera de Ceuta.

Fotos: Fran Santiago