La Hermandad del Amor de Sevilla recupera el antiguo mantolín de San Juan Evangelista con una restauración que preserva su diseño original

La Hermandad del Amor de Sevilla ha presentado la restauración y el pasado a nuevo terciopelo del antiguo mantolín procesional de San Juan Evangelista, una pieza de su patrimonio histórico que ha recuperado su apariencia gracias a una intervención minuciosa, concebida para conservar íntegramente el diseño original de la obra. La presentación tuvo lugar este martes, una vez concluida la Misa de Hermandad, y permitió dar a conocer el resultado de los trabajos desarrollados en el taller de bordados de José Antonio Grande de León, vestidor de la corporación.

Una obra vinculada al taller de Juan Manuel Rodríguez Ojeda

Por sus características artísticas, tanto en el diseño como en la ejecución, el mantolín se atribuye a la producción del taller de bordados de Juan Manuel Rodríguez Ojeda. Esta vinculación lo relaciona con otras piezas del patrimonio de la corporación, como la túnica y el antiguo mantolín de salida del Señor de la Sagrada Entrada, que también se asocian a la producción del mismo taller.

La intervención ha permitido preservar una obra cuyo soporte textil original presentaba un deterioro irreversible. Según ha explicado la Hermandad, el terciopelo sobre el que se asentaban los bordados se encontraba en un estado que impedía su recuperación, por lo que resultaba necesario sustituirlo sin comprometer la integridad de los elementos ornamentales ni alterar la composición concebida en su origen.

Un proceso minucioso para conservar los bordados históricos

El trabajo comenzó con la reproducción exacta del dibujo del mantolín, una fase esencial para garantizar que el diseño original permaneciera documentado y pudiera respetarse durante toda la intervención. A continuación, los especialistas procedieron al desmontaje de las piezas bordadas, una operación especialmente laboriosa debido a que los bordados estaban ejecutados directamente sobre el terciopelo primitivo, circunstancia que exigió un trabajo cuidadoso para preservar cada uno de sus componentes.

Una vez retirados todos los elementos ornamentales, se llevó a cabo la limpieza de las piezas bordadas y su posterior montaje sobre un nuevo soporte de terciopelo de color granate. La actuación concluyó con el perfilado de cada una de las piezas, empleando materiales de la misma naturaleza y calidad que los originales, con el propósito de mantener la coherencia estética y material de la obra.

El resultado es una recuperación patrimonial que ha permitido conservar los bordados históricos y devolver al mantolín unas condiciones adecuadas para su preservación, sin renunciar a los criterios de respeto por la creación original. La actuación se ha planteado, por tanto, como una labor de conservación en la que la sustitución del soporte textil ha sido compatible con la protección de los elementos artísticos que confieren identidad a la pieza.

Agradecimiento a los hermanos y al taller restaurador

La Hermandad del Amor ha expresado su agradecimiento a los hermanos que han contribuido a hacer posible esta intervención, cuya finalidad ha sido garantizar la conservación de una parte significativa de su patrimonio. La corporación también ha reconocido expresamente la labor del taller de José Antonio Grande de León, al que ha agradecido su profesionalidad y el resultado de un trabajo desarrollado con especial atención a los detalles.

La recuperación del antiguo mantolín de salida de San Juan Evangelista constituye así una nueva actuación dirigida a preservar el legado artístico de la Hermandad, mediante una intervención que ha respetado el diseño histórico y ha permitido recuperar el esplendor de la pieza. La corporación ha destacado, en este sentido, el rigor con el que se han seguido los criterios de restauración, subrayando la importancia de conservar y transmitir en las mejores condiciones posibles los bienes que forman parte de su historia y de su identidad devocional.