El Miércoles Santo de Sevilla estrenará en 2027 un nuevo orden con el Buen Fin en cuarto lugar y el Baratillo penúltimo

El Miércoles Santo de 2027 recuperará buena parte de la distribución histórica de sus cofradías, aunque con modificaciones que alterarán la posición de varias corporaciones en la carrera oficial, según ha avanzado ABC de Sevilla. El Carmen abrirá la jornada y los Panaderos la cerrarán, mientras que el Buen Fin protagonizará uno de los desplazamientos más significativos al pasar del segundo al cuarto puesto. El Baratillo, por su parte, quedará situado en la penúltima posición, en una reorganización que responde al plan trienal diseñado para resolver las dificultades de una de las jornadas más complejas de la Semana Santa sevillana.

La distribución prevista para el próximo año se mantendrá pese a la renovación de la Junta Superior del Consejo de Hermandades y Cofradías. Las corporaciones del Miércoles Santo conservarán así el esquema acordado hace dos años, dentro de un proyecto concebido para ensayar diferentes alternativas de horarios y recorridos durante tres ejercicios consecutivos. La configuración de 2027 constituye el último tramo de ese calendario de pruebas y consolida una fórmula que combina el regreso a posiciones tradicionales con ajustes en la segunda mitad del día.

Así quedará el orden del Miércoles Santo de 2027

La nómina de la jornada comenzará con el Carmen, seguido de la Sed y San Bernardo. El Buen Fin ocupará la cuarta posición, mientras que la Lanzada permanecerá en el quinto lugar. A continuación, desfilarán las Siete Palabras, el Cristo de Burgos y el Baratillo, antes de que los Panaderos pongan el cierre a la jornada en la carrera oficial.

Esta distribución sitúa a las Siete Palabras en sexto lugar y al Cristo de Burgos en séptimo, invirtiendo las posiciones que habían ocupado en otras configuraciones recientes. El cambio más llamativo en la parte final será el del Baratillo, que pasa de la sexta posición a la penúltima, mientras que los Panaderos asumirán el último puesto.

Regreso a las posiciones históricas con nuevas excepciones

La estructura de 2027 recuperará en su tramo inicial el orden que se mantuvo durante años, con las cinco primeras hermandades dispuestas conforme a la secuencia histórica consolidada desde 1992. La incorporación del Carmen a la nómina en 2007 modificó aquel esquema, pero la nueva organización vuelve a situar a las cinco primeras corporaciones en el orden clásico, con la particularidad de los ajustes introducidos durante el plan trienal.

En la segunda mitad del día, la distribución se aproxima también a la establecida tradicionalmente desde 1992. La principal excepción será el desplazamiento del Baratillo hasta el penúltimo puesto, una variación especialmente significativa para una hermandad que había mantenido la sexta posición en buena parte de las pruebas de los últimos años. El nuevo orden altera así el tramo final de la jornada sin modificar la presencia de las nueve corporaciones que integran el Miércoles Santo.

Un trienio de cambios en la jornada

La planificación de estos tres años ha permitido probar distintas ubicaciones para las hermandades, con el propósito de encontrar una fórmula que contribuya a mejorar el desarrollo de la jornada. Al comparar las tres distribuciones acordadas, solo el Carmen y la Lanzada conservarán la misma posición durante todo el trienio: la primera como encargada de abrir el día y la segunda en el quinto puesto.

El resto de las corporaciones ha experimentado variaciones en alguno de los ejercicios. La Sed y el Buen Fin han cambiado de ubicación en la parte delantera, mientras que las Siete Palabras y el Cristo de Burgos han hecho lo propio en el tramo final. San Bernardo, el Baratillo y los Panaderos, por su parte, modificarán su posición únicamente en el último año del plan.

La reorganización de 2027 pondrá fin a este ciclo de pruebas con una distribución que devuelve protagonismo al orden tradicional, pero introduce diferencias relevantes en la resolución de la jornada. El nuevo puesto del Buen Fin y el desplazamiento del Baratillo y los Panaderos marcarán la principal novedad de un Miércoles Santo que volverá a buscar el equilibrio entre la tradición de sus corporaciones y las necesidades organizativas de la Semana Santa de Sevilla.