Antonio Labrador termina su nueva obra para Córdoba

​El imaginero Antonio Labrador Jiménez, de cuya creatividad nació la Virgen de la Victoria que habita en la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario y Santa Beatriz de Silva, ha entregado su última obra para la ciudad de Córdoba, en sus propias palabras «uno de los trabajos más emotivos que he tenido el privilegio de realizar».

Se trata de una imagen del Niño Jesús que ha sido encargado por la Pastoral Sanitaria del Obispado de la Ciudad de Córdoba. Según ha puesto de manifiesto el propio Labrador, «el objetivo principal de éste trabajo, era concebir una imagen que tanto por su temática como por su tamaño pudiera estar físicamente a disposición de todos los enfermos, de cualquier índole y en las circunstancias más adversas, que necesitaran de su presencia; de ahí que se optara por la figura del Niño Dios».

Labrador indica que «dicha imagen con un tamaño de unos 50 cm, ha sido tallada en madera de cedro y policromado mediante la técnica de colores sobrepuestos o veladuras. También porta ojos de cristal, a la par que pestañas elaboradas con pelo natural. Todo ello, enfocado a conseguir la unción sagrada y una naturalidad que llame a la oración de las personas que tengan la oportunidad de contemplar la imagen» tal y como se puede apreciar en las fotografías realizadas por Dani de la Salud.