Antonio Langeheldt desgrana un amplio y ambicioso proyecto para el Dulce Nombre con el patrimonio y el culto como ejes prioritarios de su candidatura

La candidatura de Antonio Langeheldt a hermano mayor de la Hermandad del Dulce Nombre de Sevilla, una de las dos que concurren al proceso electoral de la corporación, ha presentado un extenso programa de actuación que plantea una renovación articulada en torno a la conservación y puesta en valor del patrimonio, el fortalecimiento del culto, la formación, la caridad, la comunicación y la participación de los hermanos.

El proyecto, concebido desde la experiencia acumulada y la continuidad en el servicio a la Hermandad, se presenta como un punto de partida abierto a nuevas iniciativas y a las aportaciones de los hermanos. Entre sus prioridades destaca especialmente la dimensión patrimonial, con propuestas que abarcan desde la restauración del techo de palio y las bambalinas de María Santísima del Dulce Nombre hasta la protección jurídica de las imágenes, la creación de una comisión artística permanente, la conservación integral de la imaginería, la catalogación del archivo histórico y la preservación del patrimonio cultural inmaterial.

Un ambicioso programa para conservar, proteger y divulgar el patrimonio

La candidatura sitúa el patrimonio artístico, histórico y devocional en un lugar preeminente de su propuesta, partiendo de la consideración de que el legado recibido de las generaciones precedentes constituye una responsabilidad que exige conservación, conocimiento y proyección de futuro.

Una de las principales actuaciones planteadas es la restauración del techo de palio y de las bambalinas del paso de María Santísima del Dulce Nombre. Para ello, se propone encargar a profesionales especializados un estudio previo que determine el estado de conservación de las piezas y permita establecer un plan de intervención respetuoso tanto con sus características artísticas como con su valor histórico.

El programa contempla asimismo la confección de nuevas andas destinadas específicamente al Vía Crucis del Santo Cristo del Mayor Dolor en su disposición vertical. Estas estructuras estarían concebidas atendiendo a las necesidades particulares de este culto externo y a las condiciones de seguridad requeridas para quienes participen en su traslado.

Otra de las intervenciones previstas afecta a los centenarios paños de bocinas, cuyos bordados serían objeto de restauración. En paralelo, se realizaría un estudio de los bordados del Simpecado para determinar cuál es la técnica de intervención y conservación más adecuada. La propuesta incluye también la sustitución del terciopelo y de la estructura portante interior del Simpecado, con el propósito de dotarlo de un sistema más ergonómico y liviano, sin menoscabar su correcta sujeción ni su durabilidad.

Especial relevancia adquiere la propuesta de establecer una protección legal del patrimonio de la Hermandad, mediante un proyecto de naturaleza jurídica orientado a proteger las imágenes a través de diferentes registros y a activar los instrumentos normativos disponibles para limitar determinados usos. La candidatura considera especialmente necesario abordar esta cuestión en un contexto en el que las nuevas herramientas tecnológicas, incluida la inteligencia artificial, permiten realizar usos indebidos de imágenes, al tiempo que entiende que la protección jurídica contribuye también a la valorización patrimonial.

La propuesta incorpora además la creación de una comisión artística permanente, integrada por especialistas de diferentes disciplinas, que tendría vocación de continuidad durante todo el mandato. Su cometido sería asesorar a la Junta de Gobierno en las decisiones relacionadas con la conservación, restauración, enriquecimiento y adecuada difusión del patrimonio de la corporación.

En esa misma línea, Langeheldt plantea ampliar el actual programa de conservación de la imaginería para que no se limite a los Sagrados Titulares, sino que alcance al conjunto de imágenes que integran el patrimonio de la Hermandad, mediante revisiones periódicas, criterios técnicos homogéneos y una planificación de carácter preventivo.

El programa patrimonial contempla igualmente la restauración de los juegos de varas que lo necesiten y la conclusión de la candelería antigua, con el objetivo de garantizar la conservación, coherencia y utilización adecuada de estas piezas vinculadas al patrimonio procesional.

Archivo histórico, documentación y patrimonio inmaterial

La candidatura también plantea una intervención de amplio recorrido sobre el patrimonio documental. Se desarrollaría un programa de catalogación y digitalización del archivo histórico, destinado a favorecer su conservación, consulta y estudio, mediante criterios documentales estables y medidas específicas de protección de sus fondos.

A este proyecto se añadiría la publicación de un catálogo digital de los fondos documentales, que permitiría poner progresivamente este patrimonio a disposición de hermanos e investigadores, combinando la divulgación con las garantías necesarias para su conservación y acceso.

También se propone recopilar y publicar las obras pictóricas vinculadas a los Sagrados Titulares que hayan aparecido en el boletín de la Hermandad, conformando un catálogo ordenado que contribuya a su conocimiento y puesta en valor.

La mirada patrimonial se extiende asimismo al denominado patrimonio cultural inmaterial del Dulce Nombre. La candidatura pretende elaborar un compendio que recoja las tradiciones, artes, usos, sonidos y expresiones propias de la Hermandad, con la finalidad de preservar y transmitir una memoria colectiva vinculada a la corporación.

Entre las iniciativas propuestas figura igualmente la organización de un ciclo de conferencias y mesas redondas coincidiendo con las efemérides significativas que se producirán durante los próximos años. Para ello se prevé contar con historiadores, artistas y estudiosos que contribuyan a divulgar la historia y el patrimonio de la Hermandad.

El apartado patrimonial se completa con la intención de impulsar la edición de una recopilación de marchas procesionales dedicadas a los Sagrados Titulares, reuniendo las composiciones ya existentes en un mismo proyecto discográfico y editorial y favoreciendo su difusión entre hermanos y devotos.

Asimismo, la candidatura propone al Cabildo General la incorporación de una nueva insignia inspirada en la Caridad, concebida como expresión visible de uno de los pilares esenciales de la Hermandad tanto en su vida corporativa como en la cofradía.

El culto como centro de la vida de la Hermandad

Junto al patrimonio, el culto a los Sagrados Titulares constituye otro de los grandes ejes del programa. La candidatura parte de la consideración del culto como centro de la vida de la corporación y plantea distintas actuaciones dirigidas tanto a enriquecer las celebraciones como a reforzar su dimensión espiritual y participativa.

Entre ellas se encuentra el estudio de un posible traslado del besapiés al Santo Cristo del Mayor Dolor al mes de noviembre, concretamente al fin de semana anterior a su Función. La propuesta contempla además valorar la celebración de un Triduo previo, con la intención de enriquecer espiritualmente esas jornadas y favorecer una mayor participación de los hermanos.

También se plantea consolidar el Vía Crucis del Santo Cristo del Mayor Dolor en su disposición vertical, dotándolo de mayor solemnidad y visibilidad pública y reforzando su dimensión devocional como uno de los principales cultos externos de la Hermandad.

La candidatura pretende asimismo revisar el reglamento de régimen interno de la estación de penitencia, con el propósito de dignificar todavía más el discurrir de los pasos y evitar la concentración excesiva de hermanos y público en sus inmediaciones.

En relación con la salida de la cofradía, se plantea la consolidación del uso de mamparas en la calle Hernán Cortés durante la tarde del Martes Santo, una medida que, según recoge el proyecto, ha demostrado facilitar la organización de los tramos y el desarrollo ordenado de la cofradía. La propuesta contempla además que los primeros tramos de Virgen sean incorporados y formados dentro de la parroquia, haciendo partícipes del ritual de preparación de la estación de penitencia a los hermanos y hermanas más jóvenes.

La candidatura apuesta igualmente por una revitalización del culto eucarístico, coincidiendo con la proximidad del centenario del turno de vela concedido a la Hermandad dentro del Jubileo Circular de las Cuarenta Horas. El objetivo sería reforzar tanto la participación de los hermanos como la dimensión espiritual de esta tradición.

A ello se sumarían retiros de Adviento y Cuaresma, concebidos como espacios de reflexión, oración y acercamiento al Señor durante dos de los momentos fundamentales del calendario litúrgico.

Una apuesta por una formación estructurada y adaptada a los hermanos

La formación constituye otro de los apartados destacados del proyecto, siempre planteada, según la candidatura, de la mano del párroco y director espiritual.

La principal novedad sería la creación y desarrollo de la Cátedra San Juan Evangelista, concebida como estructura en la que quedaría integrado el plan formativo de la Hermandad. Su contenido se adaptaría a los distintos colectivos, edades, funciones desempeñadas dentro de la cofradía y objetivos que se pretendan alcanzar.

La formación tendría carácter continuado durante el ejercicio e incluiría charlas puntuales abiertas a todos los hermanos, con contenidos relacionados con las celebraciones de la Iglesia y los distintos tiempos litúrgicos.

Para quienes se incorporen a la corporación, se plantea un itinerario formativo más completo y exigente, de carácter obligatorio antes de la jura de Reglas. El propósito sería que la incorporación a la Hermandad estuviera acompañada por un conocimiento profundo de su historia, sus Titulares, sus Reglas y el compromiso inherente a la pertenencia a la corporación.

La propuesta contempla además realizar un seguimiento durante el primer año de pertenencia, procurando que los nuevos hermanos se involucren progresivamente en los cultos y en las actividades de la Hermandad.

También se establece una formación previa y obligatoria para acólitos y monaguillos que colaboren en las misas semanales, los cultos anuales y la estación de penitencia, garantizando el conocimiento litúrgico necesario para desarrollar estas funciones con la dignidad requerida.

El programa incorpora igualmente formación para los hermanos que participen habitualmente en los cultos y quieran ejercer como lectores, incluida la misa de Hermandad de los martes.

Finalmente, los nuevos nazarenos contarían con acciones formativas específicamente orientadas a explicarles el sentido penitencial del Martes Santo, el significado de la estación de penitencia y la responsabilidad que implica formar parte de la cofradía.

Caridad, acompañamiento y atención a las necesidades sociales

La candidatura considera la Caridad como fundamento de la Hermandad y razón última de su existencia como corporación de fieles. Desde esta perspectiva plantea un amplio conjunto de medidas destinadas a reforzar la acción social.

Una de las iniciativas consiste en revisar y redimensionar el sobre solidario «Abofeteados por la Vida», estudiando fórmulas de comunicación y difusión más eficaces, tanto durante los cultos como fuera de ellos, con el objetivo de incrementar de manera notable los recursos destinados a familias y personas en situación de vulnerabilidad. También se estudiará su integración con canales digitales de donación para facilitar las aportaciones de los hermanos que no puedan acudir físicamente a la Casa de Hermandad.

El proyecto contempla la puesta en marcha de un programa estable de acompañamiento a mayores, hermanos y parroquianos, destinado a personas que necesiten ayuda para determinadas tareas cotidianas o asistencia para poder acudir presencialmente a los cultos.

Esta iniciativa se articularía mediante la bolsa de voluntarios de Caridad ya existente, ampliando su alcance, formalizando turnos de acompañamiento y facilitando transporte y compañía a quienes, de otro modo, podrían quedar alejados de la vida cultual de la corporación.

También se plantea establecer un nuevo modelo de recogida y distribución de alimentos, con puntos de recogida más accesibles, una coordinación mejorada de los voluntarios y una distribución más ágil, transparente y adaptada a las necesidades reales de las familias atendidas.

La iniciativa se desarrollaría en coordinación con Cáritas parroquial y otras entidades del entorno cuando resulte oportuno.

La candidatura plantea, además, nuevas iniciativas junto a la Fundación Más, buscando generar sinergias que permitan ampliar el alcance de la acción social y atender necesidades que actualmente no estén plenamente cubiertas, incluyendo programas de empleo y apoyo a la infancia en riesgo de exclusión.

La colaboración con Cáritas parroquial ocuparía asimismo un espacio destacado, tanto para desarrollar los proyectos previstos en la feligresía como para impulsar iniciativas destinadas a cubrir necesidades básicas de alimentación, facilitar ropa y medicamentos, atender pagos de suministros y alquiler de vivienda y favorecer el acceso a programas de empleo, formación, apoyo legal y atención a la infancia.

Para ello, el proyecto contempla contar con la colaboración de hermanos y profesionales o especialistas de los diferentes ámbitos en los que puedan existir necesidades específicas.

Universidad y acción social especializada

Dentro de esta estrategia se contempla también una colaboración con la comunidad universitaria de Sevilla. La candidatura propone ofrecer prácticas curriculares y la posibilidad de desarrollar trabajos de fin de grado y de fin de máster a estudiantes de titulaciones relacionadas con el trabajo social o la gestión de entidades sin ánimo de lucro.

La finalidad sería proporcionar a estos estudiantes una oportunidad de adquirir experiencia práctica en la gestión de los asuntos vinculados a la Diputación de Caridad.

La acción social se completa con el proyecto «Dulce Infancia», inspirado en la vinculación histórica de la Hermandad con el amparo de niñas huérfanas. La iniciativa, desarrollada junto a las instituciones con las que se mantiene colaboración, estaría orientada a atender las necesidades de la infancia y favorecer un desarrollo físico, emocional, cognitivo y social saludable, prestando especial atención a los menores que necesiten recursos específicos.

También se propone «Dulce Nombre a tu lado», un programa estable de atención al hermano mediante el que se pretende contactar periódicamente con todos los integrantes de la corporación para conocer su situación, inquietudes y necesidades.

Esta escucha continuada permitiría detectar posibles situaciones que requieran compañía, orientación o apoyo y contribuiría, según el planteamiento de la candidatura, a acercar la Hermandad a sus propios hermanos.

A ello se suma el fortalecimiento de la colaboración con la Fundación Casco Antiguo, mediante una mayor participación de los hermanos en sus equipos colaboradores y una contribución al sostenimiento de la ayuda que presta a hermanos y personas necesitadas.

La candidatura incluye igualmente «La bolsa que abraza al prójimo», un programa destinado a mantener el crecimiento de los recursos económicos de la acción social. El proyecto parte del dato aportado por la propia candidatura de que la bolsa de Caridad ha duplicado su inversión durante los últimos años y plantea mantener esa línea mediante el incentivo de las donaciones, la explicación transparente de su destino y la apertura de nuevas vías de colaboración.

Comunicación y atención al hermano

La gestión de la Hermandad ocupa otro espacio específico del programa, bajo la premisa de que culto, caridad, formación y patrimonio requieren una estructura ordenada, transparente y sostenible.

En este sentido, se plantea revisar los horarios y servicios de atención al hermano, facilitando consultas, trámites y gestiones tanto presencialmente como por vía telemática, con especial atención a quienes, por edad o circunstancias personales, tengan mayores dificultades para desplazarse.

El proyecto incluye un plan de comunicación que pretende vertebrar los diferentes recursos corporativos y ofrecer una imagen coherente de la Hermandad. La candidatura plantea, además, que estos medios sean utilizados como instrumentos de evangelización.

El plan coordinaría la información relativa a cultos, actos y actividades, reforzaría la presencia en redes sociales e incorporaría entrevistas y contenidos de interés para los hermanos.

También se propone una renovación del boletín de la Hermandad, después de la mejora experimentada, según la candidatura, tanto en cantidad como en calidad de contenidos. El objetivo sería actualizar su diseño, hacerlo más cercano y atractivo, facilitar su lectura y reforzar su función como medio de información y formación.

La página web corporativa sería objeto igualmente de una renovación estructural, adaptándola a los nuevos requerimientos técnicos y comunicativos, mejorando su accesibilidad y facilitando el acceso de los hermanos a información, trámites y contenidos.

La candidatura apuesta asimismo por la retransmisión digital de cultos y actos, especialmente para acercar la Hermandad a los numerosos hermanos que viven lejos de San Lorenzo o que, por diferentes circunstancias, no pueden desplazarse con facilidad.

Nuevas iniciativas de divulgación y participación

Dentro del apartado comunicativo se propone también el «Documento del mes», una publicación periódica en las redes sociales de la Hermandad destinada a poner en valor su patrimonio documental. Cada pieza seleccionada sería explicada a los hermanos, acercándoles su contexto histórico y devocional.

Se plantea asimismo la creación de un canal específico de notas de prensa, destinado a facilitar una relación más ordenada, ágil y rigurosa con los medios de comunicación y a favorecer la difusión de la actividad de la corporación.

La propuesta incorpora un certamen fotográfico anual dedicado a los Sagrados Titulares, con el propósito de estimular nuevas miradas sobre su dimensión artística y devocional y generar un archivo visual contemporáneo de calidad.

Juventud, infancia y vida de Hermandad durante todo el año

La candidatura considera que el futuro de la corporación pasa por fortalecer la participación de los hermanos más jóvenes y por desarrollar una vida de Hermandad que trascienda la Cuaresma.

Para ello se plantea reforzar el Grupo Joven y el grupo infantil, mediante actividades formativas, convivenciales y de participación en la vida de culto y caridad. Dentro de esta estrategia se contempla la participación en la misa mensual dominical organizada por la parroquia, en la que intervienen los más pequeños de la feligresía por iniciativa del párroco y director espiritual de la Hermandad.

La propuesta prevé acompañar esta participación con actividades posteriores dirigidas a involucrar a toda la familia.

También se pretende recuperar y ampliar las convivencias entre hermanos y hermanas durante todo el año, entendiendo que la fraternidad cofrade se construye más allá de los momentos de mayor intensidad cultual. Para ello, la candidatura ha perfilado determinadas iniciativas coordinadas con las actividades de Caridad, buscando vincular ambas dimensiones.

Otra de las propuestas destacadas es la organización de una peregrinación con motivo del Año Xacobeo 2027, prestando especial atención a la participación de los jóvenes y planteándola como una experiencia de formación, convivencia y crecimiento en la fe.

Para los hermanos más pequeños se desarrollará «Pequeños Bofeteros», un programa de actividades adaptadas a su edad y a los diferentes tiempos litúrgicos, orientado a que conozcan la Hermandad, participen en su vida y crezcan sintiéndola como una comunidad cercana.

Una Hermandad abierta a la participación de sus hermanos

El programa concede finalmente una importancia específica a la participación activa de los hermanos. La candidatura plantea realizar un seguimiento de sus inquietudes para orientar la colaboración de cada uno hacia aquella parcela de la vida activa de la Hermandad que mejor se adapte a sus preferencias y disponibilidad.

El propósito declarado es configurar una Hermandad abierta, capaz de escuchar a sus hermanos y de ofrecer a cada uno un espacio desde el que servir, con especial atención a quienes se incorporen por primera vez a la corporación.

En conjunto, el proyecto presentado por Antonio Langeheldt articula sus propuestas alrededor de una concepción de la Hermandad en la que patrimonio, culto, caridad, formación, comunicación y participación aparecen vinculados entre sí. La candidatura plantea que las iniciativas no constituyan compartimentos estancos, sino distintas expresiones de una misma forma de entender el servicio a la corporación.

El documento se cierra bajo el concepto de «Una Hermandad de todos», reivindicando el carácter colectivo del proyecto y presentándolo como un punto de partida susceptible de incorporar nuevas iniciativas con la participación de los hermanos.

La candidatura expresa su voluntad de desarrollar esta propuesta desde la Junta de Gobierno mediante la escucha, el diálogo y la autocrítica, situando la autoexigencia como instrumento para alcanzar el mayor esplendor de la Hermandad.

Antonio Langeheldt solicita así la confianza de los hermanos para poner a disposición de la Hermandad del Dulce Nombre su tiempo, esfuerzo y compromiso, concluyendo su proyecto con una invocación a Nuestro Padre Jesús ante Anás, el Santo Cristo del Mayor Dolor, María Santísima del Dulce Nombre y San Juan Evangelista como acompañantes del camino que propone emprender junto a la corporación.