Así es la nueva corona de la Virgen del Dulce Nombre de Granada

La Hermandad del Despojado de Granada capital ha enriquecido su patrimonio amén de la ejecución de una nueva corona para la Virgen del Dulce Nombre, que vendrá a enriquecer, más si cabe, el ajuar de la dolorosa nazarí.

Se trata de una presea diseñada por Fernández-Aragón y que será donación y regalo de esta cofradía de nazarenos a la Señora de Fígares.

La corona se concibe como una presea de rosas, que ceñirán, entrelazándose en diversos motivos decorativos, o trenzando guirnaldas, la cabeza de la Señora del Dulce Nombre como ofrenda de todos sus hermanos en el XXV Aniversario de su bendición. La rosa tiene una dualidad que refuerza el hecho de que sea el elemento principal de la corona: es una flor muy bella, de fragante olor, pero rodeada de dolorosas espinas. Casi una metáfora de la misma Madre del Salvador. El estilo de la corona mantiene el de la que tiene en la actualidad, convertida en parte indispensable de la imagen de la Dolorosa, que la hace reconocible y única en nuestra ciudad. Se trata de una pieza que se inspira en la orfebrería rocalla del siglo XVIII, solo que en esta ocasión, el canasto está poblado por angelitos corpóreos que por parejas, y en cada una de las ocho caras de la corona, sustentan guirnaldas de rosas que ofrecen a la Virgen.

La ráfaga está compuesta por haces de luz en torno a los imperiales de la corona, independientes uno a uno y vinculados entre si mediante la aparición de cabezas de serafines entre nubes. Esto permitirá un interesante juego entre piezas doradas y plateadas, que dará mucha belleza cromática a la pieza

Los imperiales en un total de ocho, son tridimensionales y con perlas engarzadas en su parte superior. Sustentan un orbe de lapislázuli sobre el que reina el nombre de «María», que a su vez se corona con la Cruz Trinitaria, Institución de la Iglesia desde la que se promovió la devoción al Dulce Nombre. Dicha cruz está flanqueada por dos querubines que sostienen una filacteria en el que se lee Dios te Salve, el saludo con el que el Arcángel Gabriel se presentó a María el día de la Anunciación

Sobre la cabeza de la Señora, y pendiente bajo el orbe, de forma que se permita su movimiento, aparece el Espíritu Santo, recordando tanto el día de la Encarnación como el de Pentecostés, en el que la Virgen presidió a la asamblea apostólica inaugurando la Iglesia Universal. Un Ave María completo irá grabado en el aro de la corona, justo donde se apoya la presea en la cabeza de la Dolorosa. De igual modo, y de forma aleatoria, se colocarán en el canasto y en uno de los imperiales de pieza, dos pequeñas abejas, como las que suele lucir la Dolorosa en su pecho. Las abejas acuden en busca del néctar de las flores, y la Madre de Dios, es la Flor más olorosa y dulce de todas las criaturas de Dios.

La Corona, el presente de todos los hermanos de Jesús Despojado a su Titular Mariana, no tiene fecha de ejecución, pues se pretende que sea costeada a base de donativos. Dependerá del ritmo en que estos se logren, poder contar antes o después con esta ofrenda que ciña las sienes de María Santísima del Dulce Nombre