Si hay una formación musical que, en los últimos tiempos, está acaparando buena parte de la atención informativa del universo cofrade, es la banda de cornetas y tambores Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas del Realejo, de la ciudad de Granada. Un interés derivado de su indiscutible progresión artística y musical y, qué duda cabe, a consecuencia de los insistentes rumores que sitúan a la excelente formación granadina en la primera Semana Santa del mundo, a corto o a medio plazo. Rumores que, con independencia de la veracidad que puedan acarrear, evidencian que estamos ante una banda que está logrando consolidarse como una de las mejores formaciones en su género.
No obstante, en esta ocasión, la magnífica formación granadina es noticia por un asunto de índole patrimonial ya que he contratado diseñador granadino Álvaro Abril Vela ha ejecutado el diseño del remate del banderín que servirá de avanzadilla para el discurrir de la banda por toda la geografía cofrade.
Tal
y como el propio diseñador ha explicado, el diseño del remate del asta para el banderin de la formación musical, parte de un estilo neobarroco cofrade, inspirado en el juego de Orfebreria y pasos de la Hermandad del Rosario a la que está vinculada, siendo de una profusa ornamentación y gran riqueza ornamental.
Sobre un vástago conformado a base de curvas y contracurvas se superponen cenefas repujadas en Orfebreria sobre las que creando mediante zonas lisas y labradas, efectos de gran volumen y preciosismo en su labor de platería.
Dos serpientes marinas se enroscan sobre el vástago a modo de composición salomónica, otorgando un especial movimiento al conjunto. Estas con colas escamadas sobresalen en su parte más superior con cabezas zoomorficas, propias del bestiario medieval y que llegan hasta el puro barroco.
Sobre estas emerge un templete de cuatro puntos de apoyo que albergan al redil eucarístico, recostado sobre el libro de Los siete sellos y portando el banderín triunfal. Posado en la parte cenital del remate y sobre una nube se completa la pieza con la imagen del pelícano dando se comer a sus crías, desgarrándose el pecho y que es símbolo del amor infinito De Dios por sus hijos y que en el caso de la banda quiere destacar.





