La Hermandad de la Resurrección tiene en el inmediato horizonte la celebración de su L Aniversario Fundacional que se celebrará entre los meses de enero de 2019 y enero de 2020. Con tal motivo, la Iglesia de Santa Marina y San Juan Bautista de la Salle ha acogido este viernes la presentación del programa de actos y cultos conmemorativos. También se ha dado a conocer el logotipo diseñado por Rafael de Rueda y el cartel que ha realizado Luis Rizo Haro. Adicionalmente, el próximo domingo, en el mismo enclave, la corporación celebrará un cabildo general de carácter extraordinario en el que se presentará a los hermanos el mencionado programa de cultos y actividades concebidos con tal fin.
Un programa de actividades en el que destaca el fin solidario de la Corporación a través de la implicación en la Asociación Manos Abiertas con Norte, una de las obras socioeducativas que los hermanos de La Salle impulsan en Andalucía en este caso en el sevillano barrio del Polígono Norte. Respecto al programa de cultos y actos, dará comienzo el 7 de febrero de 2019, en la iglesia de Santa Marina, con la celebración del encuentro de las hermandades del Sábado Santo y Domingo de Resurrección. El 15 de febrero tendrá lugar una conferencia bajo el título «De Vicente Pérez caro a la familia Santiago a cargo de Antonio Santiago Muñoz». Del 13 al 24 de marzo tendrá lugar la exposición «Ave luz mañanera» en la que se presentarán los nuevos bordados del paso de palio de Nuestra Señora de La Aurora en el Ayuntamiento de Sevilla cuyo comisario es Antonio García Herrera. También en el mes de marzo entre los días 16 y 17, el señor de la Sagrada Resurrección protagonizará un Besapié. Finalmente el 30 de marzo tendrá lugar el Vía Crucis de la misión con la Santa Cruz y María Santísima del Amor.
En el mes de abril la protagonista de los actos concebidos para celebrar esta efeméride será nuestra Señora de La Aurora que estará expuesta en devoto besamanos los días 6, fecha en la que tendrá lugar la presentación de los niños ante la imagen, y 7 de abril. En el mes de junio, el día 13, representantes de las hermandades de la Resurrección, la Mortaja y la Divina Pastora desarrollarán una interesante conferencia bajo el título «Ocho siglos de historia: Santa Marina contada por sus hermandades». El 16 de junio se celebrará la procesión sacramental de la parroquia de San Julián y Santa Marina y el día 20 la Hermandad montar a un altar efímero en el recorrido de la procesión del Corpus.
El programa continuará en el mes de septiembre con una conferencia, cuyo ponente será Ignacio Valduérteles Bartos, titulada «Religiosidad popular: De cómo las hermandades entroncar en el seno de la Iglesia». Ya en octubre tendrá lugar la exposición «Año uno: el inicio», con fotografías y documentos correspondientes al curso 1969-1970, el primer año de vida de la Hermandad de la Resurrección, cuyo comisario es Manuel Francisco Ruiz Piqueras. Una muestra que tendrá lugar entre el 1 y 19 de octubre. entre el 16 y el 18 del mismo mes tendrá lugar un solemne triduo extraordinario que culminará con la Eucaristía de acción de gracias por el 50 aniversario del inicio de la actividad pastoral de la Hermandad presidida por el excelentísimo y reverendísimo señor don Juan José Asenjo Pelegrina arzobispo de Sevilla el 19 de octubre.
El interesante programa de actos concluirá en enero de 2020 con una conferencia que llevará por título «Jesús Santos Calero: el escultor del Amor», en la que participarán familiares y varios de los discípulos del imaginero sevillano y la Solemne Función y besamanos a María Santísima del Amor en el 50 aniversario de su bendición.
La Hermandad de la Resurrección nace en 1969 en el Colegio de La Purísima de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, en la sevillana calle San Luis. Sus antecedentes hay que buscarlos en octubre de 1937, año en que se fundan tanto la Asociación La Salle de Antiguos Alumnos, en cuyo seno nacerá años más tarde la Hermandad, como la Hermandad de la Invención de la Santa Cruz y de la Divina Pastora, que llegó a sacar en procesión con todos los alumnos y profesores de La Purísima un paso con la Santa Cruz y otro con la Divina Pastora, por el barrio. Se intentó que llegara a erigirse como Cofradía de Penitencia del Colegio pero no se consiguió. Otro intento similar se hizo en 1945, también sin éxito. Para el tercero y definitivo la hermandad hubo de esperar veinticuatro años.
A comienzos de 1969, varios antiguos alumnos y padres de familia, dinamizadores de la Asociación La Salle, realizan una nueva tentativa de crear una cofradía de penitencia que, sin renunciar a las tradiciones sevillanas, diera continuidad a las actividades culturales y sociales de la Asociación La Salle, que empezaba a decaer. En un primer momento se piensa como titulares en un Crucificado y en la Dolorosa de Astorga del cercano Convento de Capuchinos, pero pronto surge la idea de escoger como titular la Resurrección de Jesucristo, de manera que, uniéndola a la devoción a la Santa Cruz, se pudiera dotar a la Semana Santa sevillana de un colofón acorde con los tiempos eclesiales inaugurados en el Vaticano II.
Es significativo que en el acta de la sesión en la que se aprueba el primer borrador de Reglas, y vinculándolo a la Hermandad de la Invención de la Santa Cruz antes citada, se hace constar que la comisión organizadora de la Hermandad de la Resurrección de Jesucristo y Nuestra Señora de la Aurora acuerda por unanimidad volver a dar culto a la Santa Cruz, símbolo de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Significativo, porque desde su origen la Hermandad se plantea ser cofradía de penitencia que presente a Sevilla los dos aspectos inseparables del Misterio Pascual: la Pasión y la Resurrección de Jesús.
La Comisión Organizadora, nacida como un grupo de trabajo dentro de la propia Asociación La Salle, se constituye en marzo de 1969, y a finales de septiembre adquiere una imagen de Virgen Dolorosa, tallada por Jesús Santos Calero, antiguo alumno del Centro, que es expuesta en el Colegio el 19 de octubre de 1969, a la vez que se abre la inscripción de Hermanos, que alcanza ese día el número de 134. La Dolorosa es bendecida en la Capilla del Colegio el 18 de enero de 1970 bajo la advocación de Nuestra Señora de la Aurora.
Los meses posteriores se dedican, además de a poner en marcha diversas actividades y cultos, a elaborar las Reglas que permitan la aprobación canónica de la Hermandad. El primer borrador es aprobado por la Comisión el 30 de abril de 1970; ese día se le da nombre a la corporación: Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Santa Cruz, Sagrada Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, María Santísima de la Aurora y San Juan de la Salle y se aprueba el aspecto de las túnicas: de capa, blancas, con antifaz de color azul, de setenta centímetros sobre la cabeza. Sin embargo, debido al rechazo de diversos sectores eclesiales y cofradieros, el proyecto hubo de rehacerse, suprimiendo los aspectos penitenciales, consiguiéndose la aprobación de Reglas como Hermandad de Gloria el 19 de marzo de 1972. El 7 de abril de ese mismo año se convoca Cabildo General de Elecciones, del que sale elegida la primera Junta de Gobierno de la Hermandad, encabezada por José Luis Núñez González.
En enero de 1970 se había propuesto, y se desechó, la idea de adquirir cierta imagen de Resucitado existente en la localidad malagueña de Archidona. Ahora, recién elegida la Junta de Gobierno en 1972, se plantea la necesidad de tallar la mejor imagen posible de Jesucristo en su Resurrección. Por eso se dirige al más prestigioso imaginero local de la época, Francisco Buiza Fernández, a quien traslada las líneas iconográficas que debían guiar la talla. Las dificultades conceptuales y técnicas se suceden, pero la imagen puede ser, finalmente, bendecida el 14 de abril de 1973, días antes de la primera salida procesional, que tiene lugar el 22 de ese mismo mes.
En 1978 el Cabildo General decide la sustitución de la imagen de Nuestra Señora de la Aurora, adquiriéndose la nueva efigie al imaginero Antonio Joaquín Dubé de Luque. La bendición tiene lugar el 29 de octubre de dicho año, fecha en la que también se procede a inaugurar la primera Casa Hermandad, junto al Colegio de La Salle. A partir de ese momento, todos los esfuerzos se centran en conseguir la aprobación como corporación penitencial, volviendo a presentar a la Autoridad Eclesiástica, con mayor precisión ahora, las razones que justificaban la existencia en Sevilla de una Cofradía de Penitencia que presentara unidos los dos aspectos del Misterio Pascual.
El 12 de octubre de 1981, el Cardenal-Arzobispo de Sevilla, D. José María Bueno y Monreal, decreta que la Hermandad añada a su dimensión de Gloria las de Cofradía de Penitencia y Hermandad Sacramental, autorizando a efectuar Estación a la Catedral vestidos sus nazarenos con túnica en el contexto de la liturgia del Domingo de Resurrección, e invitándola a ser el exponente completo y la culminación de todo el Misterio Pascual de Jesucristo Nuestro Señor. Además, tres días más tarde, emite el Cardenal un nuevo decreto por el que se concede a la Cofradía el uso exclusivo de la Iglesia de Santa Marina, abandonada incluso concluida la restauración en 1970 desde el incendio de 1936.











