En octubre de 2020 se ha cumplido el primer aniversario de los actos y cultos que la Hermandad Servita de Nuestra Señora de la Soledad de Cantillana (Sevilla) celebró para festejar con magnificencia un hito histórico: la ratificación del patronazgo de su titular sobre este municipio por parte de la Santa Sede Apostólica. Este hecho coincidió en el tiempo con una efeméride también muy destacada: la celebración del CCXXV aniversario de la construcción del Santuario de la Virgen y de la entronización de la imagen en su nuevo camarín (1794).
Tras la llegada del rescripto pontificio con la sanción canónica del patronazgo en mayo de 2019, la cofradía comenzó a perfilar un intenso programa de acontecimientos extraordinarios, culminados de manera brillante y multitudinaria con el acto público de Consagración de la villa a Santa María de la Soledad, que tuvo lugar en la lonja del ayuntamiento cantillanero, en el transcurso de la triunfal procesión extraordinaria de la Virgen el 20 de octubre. Aquel octubre festivo de feliz memoria tuvo como preámbulo varios meses de celebraciones en torno al aniversario del santuario, que conoció su momento álgido con el Rito de Dedicación del templo y Consagración de su Altar (mayo de 2019).
Un año después, la cofradía de la Soledad ha promovido y costeado la elaboración de una crónica que consiguiera rememorar y transmitir de manera digna y perdurable los episodios históricos protagonizados por la corporación durante el año 2019. La publicación, que lleva por título Augusta Patrona. 2019: crónica conmemorativa, ha sido realizada por un amplio equipo de colaboradores (equipo editorial, redactores y fotógrafos) y su diseño gráfico ha corrido a cargo de Miguel Ferrera García. Fue publicada en formato papel el pasado octubre y se presentó públicamente en el Santuario de la Soledad el día 24 de dicho mes.
Además de su cuidado material gráfico, su atractivo diseño y los códigos QR que enlazan con contenidos audiovisuales, Augusta Patrona cuenta con contenidos textuales de gran excelencia. La publicación se divide en dos grandes secciones: una dedicada a todas las celebraciones relacionadas con el aniversario del santuario y otra que plasma la secuencia de actos y cultos derivados de la ratificación del patronazgo. Pero, más allá de su discurso cronístico, que inmortaliza con detalle todos los acontecimientos vividos, se ha querido imprimir a la publicación un importante carácter formativo y divulgativo: así, en el bloque I, los lectores encontrarán una reseña histórico-artística del santuario, una explicación circunstanciada del valioso programa iconográfico del nuevo altar fijo del templo soleano o una exégesis profunda de la riquísima liturgia del rito de dedicación; por otra parte, el bloque II se abre con un ensayo titulado «Breve aproximación a la protohistoria del patronazgo», en el que tras un estudio concienzudo de las fuentes documentales del archivo de la hermandad, se llega a la sólida conclusión de que la Virgen de la Soledad era considerada patrona de Cantillana ya en el siglo XVIII y se ofrecen testimonios documentales de tal consideración durante todo el siglo XIX.
La publicación, en fin, incluye también varias firmas eclesiásticas de gran prestigio, que aportan un notable fundamento doctrinal a todas las celebraciones descritas en sus páginas. En este sentido, monseñor Asenjo Pelegrina, arzobispo metropolitano de Sevilla, diserta con su hondura acostumbrada sobre los fundamentos teológicos y pastorales de la dedicación del Santuario de la Soledad, mientras que dos voces muy autorizadas relacionadas con dos patronazgos marianos de gran renombre, fray Joaquín Pacheco Galán (vicario conventual del monasterio de Guadalupe) y Antonio Rodríguez Babío (capellán de la Virgen de los Reyes), explican con gran lucidez los pilares devociona les y populares de los patronatos de la Virgen. El volumen se cierra con las reflexiones a modo de epílogo del párroco de Cantillana, Manuel Martínez Valdivieso, quien realiza enjundiosas consideraciones sobre la eclesialidad y la dimensión parroquial de la devoción a la Soledad.
En definitiva, Augusta Patrona se aleja de los formatos convencionales en estos ámbitos y trasluce ese gran nivel en lo conceptual, en lo visual y en lo material, al que deben aspirar las hermandades. La Hermandad Servita de Nuestra Señora de la Soledad debe felicitarse por ver concluido con éxito un proyecto que comenzó a gestarse hace unos meses, desde la certeza de que aportaciones de este tipo engrandecen a una corporación y son una gran oportunidad para difundir y estimular el culto y el fervor a la Santísima Virgen, además de contribuir de modo ejemplar a fortalecer la identidad, esencia histórica y hondura devocional de una institución religiosa. Puede accederse a la publicación completa en formato digital a través de este enlace.




