Es la moda. Atacar a la religión Católica es la nueva moda de la izquierda rancia que añora la quema de Iglesias y el ataque gratuito indiscriminado no sólo a la Iglesia como institución sino a todos sus fieles. El pasado Sábado, mientras acudia a la Iglesia como padrino de mis dos sobrinas, el sacerdote, Don Santiago, un hombre afable, bueno, de Iglesia y barrio, hacía referencia a una obra de teatro en Madrid en la que de manera abominable, atacaba la Fe de millones de personas. No conocía tal actuación, de hecho ha sido esta misma mañana cuando he leído el titular de la noticias «La obra cordobesa que ha indignado a los ultracatólicos de Madrid» firmada por un conocido Juan Velasco en un medio cordobés llamado «Cordopolis» y que asoma la patita por debajo de la mesa cuando utiliza el prefijo «ultra» refiriéndose a millones de personas que tan sólo profesando la Fe Católica o simplemente con algo de decoro se escandalizarían ante la bazofia que se escenificará bajo la denominación errónea de obra de teatro, cuando he conocido el esperpento del que se trataba. Para nuestra desgracia, se trata de un grupo de tres ciudadanos cordobeses que se definen a sí mismo como actores al igual que lo hace el conocido Guillermo Toledo -sí, en las carteleras no aparece con su nombre conocido «Willy» ya que la repulsa causada haría bajar audiencias- y que buscan ser reconocidos a base del mal gusto y la basura realizada.
La desagradable y ofensiva acción, tiene como título «Dios tiene vagina», y discurre con los tres susodichos desnudos mofándose continuamente de la Semana Santa que miles de personas esperan en este tiempo de Cuaresma y que se realiza según cuentan los personajes, contra la campaña lanzada por Hazte Oír y Abogados Cristianos, buscando claramente cualquier excusa que de algún modo suavice el lamentable espectáculo.
Hay personas que critican tal actuación con la argumentación equivocada que pregunta ¿por qué no se ataca a la religión musulmana por ejemplo?. No creo que atacar la libertad religiosa, la Fe o la condición individual de una o varias personas, esté justificada en ningún caso, aunque no estaría de más, observar el titular que lanzarían medios tan pobres y patéticos como el que tachaba de ultracatólicos a los que nos escandalizamos y condenamos un ataque tan sumamente gratuito, si en lungar de mofarse y criticar a la religión Católica, se proyectase sobre las tablas de un teatro, una escenificación en el que estuviesen presentes ataques por ejemplo a colectivos homosexuales o a represaliados por la dictadura Franquista, eso sí, en un alarde de libertad de expresión que es lo que utilizan a su conveniencia todos esos colectivos extremistas que defienden lo indefendible en sus filas pero que critican si se dan en sus vecinos.
No voy a pedir en absoluto que se ataquen a otras religiones o colectivos porque cada uno puede y debe vivir su vida sin tener que atacar a nadie para darle sentido, pero a veces, no estaría de más enfrentar mismos hechos desde diferentes perspectivas para ver que defiende cada uno y de que manera. Eso sí, nadie se echará las manos a la cabeza cuando 25.000 Euros hayan sido destinados a promocionar semejante patochada.





