Córdoba

Corazón herido en San Andrés

La mirada somnolienta y dolorosa de Caridad divaga por el Buen Suceso de su hijo. Su corazón no cree poder aguantar tanto dolor y eso poco a poco la destroza. Sus austeras vestimentas acompañan a la soledad de su alma, pues ahora la pobreza se ha adueñado de su interior y piensa como su vida poco a poco se resquebraja.

Caridad es lo que buscas en tus Hijos, que te acompañen y te consuelen en tu sufrimiento, aunque permíteme decirte Madre querida, que por mucho que lo intentemos no lo conseguiremos. Porque ¿Cómo es perder a tu único hijo? ¿Cómo consolar tan cruel tormento? ¿Qué te digo Madre Santísima para aliviar al menos un poco tu sufrimiento?

Tus amargas lágrimas me enternecen el corazón, tu boca entreabierta me intenta contar lo que piensas y tu rostro cansado me abre el alma, para decirte en esta Cuaresma que entres, pases y descanses, para que al marcharte dejes en mí, tu huella.