La histórica túnica de cigarrón de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Cabra se encuentra actualmente en proceso de restauración a cargo de CYRTA Textil, empresa especializada en la conservación y restauración de tejidos antiguos. La actuación permitirá intervenir de manera integral sobre una de las piezas más representativas del patrimonio cofrade egabrense, preservando tanto su riqueza ornamental como los materiales que han llegado hasta nuestros días.
La vestidura, junto a sus cordones de oro, ha sido confiada a esta firma andaluza especializada en la conservación de bienes culturales textiles, bordados y ornamentos litúrgicos. La intervención pretende garantizar la estabilidad y conservación de un conjunto particularmente significativo dentro del ajuar de la venerada imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Una vestidura confeccionada en Cádiz en 1785
La denominada «túnica de cigarrón» constituye una pieza de notable antigüedad. Fue ejecutada en Cádiz, en 1785, en el taller del catalán Miguel Ventura, y posteriormente donada por el hermano José Ramón Portocarrero.
La vestidura es la que luce Jesús Nazareno durante la procesión de la mañana del Viernes Santo y responde a una tipología de túnica de cola de «cigarrón». Su decoración presenta una extraordinaria profusión de motivos vegetales y hojarascas realizados en oro fino y plata sobre terciopelo morado.
El conjunto se encuentra guarnecido con galón de oro salomónico fino y ancho, mientras que el ribete está realizado mediante encaje de oro fino y plata. El interior conserva un forro de tafetán de color morado, elemento que forma igualmente parte de la configuración histórica de la pieza.
La documentación aportada señala además que el importe correspondiente a la mano de obra de la confección ascendió a 3.680 reales, completando así los datos conocidos sobre el origen de esta singular vestidura.
Dos siglos y medio de historia textil
La túnica ha experimentado distintas actuaciones a lo largo de su dilatada trayectoria. En 1910, en Valencia, el bordado de la pieza fue pasado a un paño nuevo, una intervención destinada a mantener la vestidura en condiciones de uso y conservación.
Posteriormente, en 1973, el estado que presentaba la túnica hizo necesario acometer una nueva actuación. El rico bordado fue trasladado entonces a otro terciopelo, en unos trabajos realizados en Málaga, en el convento de las Filipenses.
Esta intervención se llevó a cabo por iniciativa del gremio del Comercio y Panadería, que se hizo cargo de la cofradía hasta 1997. Estas diferentes actuaciones forman parte de la propia historia material de la túnica y explican también algunas de las alteraciones que actualmente presenta.
Una actuación para corregir deformaciones y tensiones
La Real Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno ha informado de la intervención de esta emblemática pieza, cuyo deterioro se ha visto favorecido por el paso del tiempo, el peso de los bordados y determinadas intervenciones antiguas que habían provocado nuevas deformaciones y tensiones en el tejido.
El proyecto de conservación contempla una actuación integral que permitirá abordar tanto la superficie textil como los elementos metálicos y ornamentales. Uno de los primeros tratamientos previstos consiste en la limpieza superficial del terciopelo y de los hilos metálicos, utilizando técnicas de aspirado y microaspirado destinadas a eliminar la suciedad acumulada sin comprometer la estabilidad de los materiales.
Los trabajos incluyen igualmente la retirada de antiguos zurcidos y reparaciones efectuadas con materiales incompatibles, que han contribuido a generar parte de las tensiones y roturas existentes.
Posteriormente se desarrollará un proceso de humidificación y alineado del tejido, con el objetivo de corregir las deformaciones y recuperar, en la medida prevista por la intervención, la caída original de la túnica.
Un tratamiento especialmente delicado para los bordados
Entre las actuaciones de mayor complejidad técnica se encuentra la limpieza físico-química de los bordados metálicos y del cíngulo. Este procedimiento exige un control extremadamente preciso para evitar alteraciones en el brillo de los materiales o posibles procesos de corrosión.
La restauración contempla asimismo la consolidación del terciopelo y de los bordados, reforzando las zonas que presentan un mayor debilitamiento para impedir nuevos desprendimientos y proporcionar una mayor estabilidad al conjunto.
En aquellos puntos donde se hayan producido pérdidas de material, los restauradores realizarán una reintegración cromática y volumétrica mediante hilos teñidos artesanalmente. El criterio será respetar la imagen original de la obra y diferenciar las aportaciones contemporáneas de los elementos históricos.
Los cordones y los forros también serán conservados
Los cordones de oro que acompañan a la túnica serán objeto igualmente de un tratamiento específico. Para su protección se empleará un sistema de encapsulado con un tejido transparente fijado mediante costura, destinado a favorecer su conservación.
La intervención contempla además la conservación de los forros originales, que serán recolocados una vez finalizados los trabajos. De esta manera, aquellos elementos históricos que todavía forman parte de la pieza permanecerán integrados en ella tras el proceso de restauración.
Una subvención de 19.840 euros
La actuación acometida por CYRTA es posible gracias a una subvención de 19.840 euros concedida por la Delegación de Cultura de la Diputación de Córdoba, correspondiente a la convocatoria de ayudas para la restauración del patrimonio cofrade de la provincia de Córdoba correspondiente al ejercicio 2025.
La Real Archicofradía ha expresado su agradecimiento a la Diputación de Córdoba por el respaldo proporcionado para hacer posible la intervención de esta pieza, cuya conservación representa una actuación de especial relevancia dentro del patrimonio histórico y devocional de la corporación.
CYRTA, firma andaluza especializada en la restauración de tejidos históricos, bordados y ornamentos litúrgicos, es la encargada de desarrollar un proyecto que aborda de manera global las diferentes necesidades de conservación de la túnica y de sus elementos asociados.
Preservar una pieza esencial del patrimonio nazareno
La restauración permitirá actuar sobre una de las vestiduras más características de Nuestro Padre Jesús Nazareno, procurando frenar el deterioro y garantizar la conservación de un patrimonio que forma parte de la memoria cofrade de Cabra.
La relevancia de la intervención reside también en la posibilidad de preservar para las generaciones futuras una pieza confeccionada en 1785, que ha atravesado diferentes etapas y actuaciones de conservación a lo largo de su historia y que continúa vinculada a uno de los momentos fundamentales de la Semana Santa egabrense: la procesión de Jesús Nazareno durante la mañana del Viernes Santo.
La túnica de cigarrón, con sus bordados de oro fino y plata, terciopelo morado, galones, encajes, forro de tafetán y cordones de oro, afronta así una nueva actuación destinada a garantizar su conservación y a proteger un legado textil estrechamente unido a la historia, la devoción y el patrimonio de la Real Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Cabra.





