Los hermanos de la Hermandad de Penitencia y Cofradía de nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud y Remedios y María Santisima del Dulce Nombre en sus Dolores y Compasión de Bellavista, reunidos en Cabildo General de Hermanos han aprobado que Nuestro Padre Jesús de la Salud y Remedios será retirado del culto tras la Semana Santa para su restauración en el taller de Darío Ojeda Cordero, con una duración aproximada de seis meses.
Nuestro Padre Jesús de la Salud y Remedios fue realizado por Antonio Castillo Lastrucci en 1964. Originariamente fue un encargo recibido para una cofradía de Jerez de la Frontera (parroquia de San Rafael). El párroco, Manuel Abad Fajardo, tuvo la idea de crear una cofradía. Se puso en contacto con Fernando Cano-Romero, que entonces era un joven cofrade nacido en Jerez y residente en Sevilla. Tras hablar con el entonces hermano mayor de San Gonzalo, José Contreras Yáñez, propuso al párroco jerezano crear una cofradía de características semejantes, con el misterio del Soberano Poder ante Caifás y la Virgen de la Salud, advocaciones que no existían en Jerez. Federico Ávila Cores le redactó una copia de las reglas. Fue así como Cano-Romero recibió el encargo de contactar con Antonio Castillo Lastrucci para que tallara una imagen del Señor, que sería una réplica del que realizó para la cofradía de San Gonzalo, posteriormente sustituido.
Pero una vez firmado el contrato, el obispo auxiliar de Jerez, José María Cirarda, contestó negativamente a la petición del párroco de San Rafael para crear la cofradía, aduciendo que la feligresía era distante y de “condiciones especiales”, además del “número excesivo” de cofradías que existían ya en Jerez. Según Cano-Romero, en esta decisión negativa, que frustró las intenciones de los cofrades jerezanos, pudo influir la oposición que mostró el pro vicario de Jerez, Juan Ordóñez Márquez. Fernando Cano-Romero, pregonero de la Semana Santa de Sevilla de 2011, es el propietario de la imagen del Señor, conocido popularmente como el Cautivo de Bellavista, pero lo tiene cedido a la hermandad para que sea su titular. Si algún día la hermandad dejara de existir, no pasaría a ser propiedad de la Iglesia, sino de la Familia Cano-Romero.
En mayo de 1968, unos meses después de la muerte de Castillo Lastrucci, su hijo Adolfo llamó a Cano-Romero para decirle que iban a desmontar el taller del imaginero, donde apenas quedaban ya tres sillas y el Cautivo. Cano-Romero había abonado el pago, y era el legítimo propietario. el Cautivo fue trasladado al piso de Cano-Romero, en la calle Arjona, desde la calle San Vicente. Lo guardaron en una habitación, pero no recibía culto. Ahí permaneció durante un año, hasta que Cano-Romero tuvo necesidad de ocupar la habitación por motivos familiares. Habló con José Mena Martagón, inolvidable prioste de la Macarena, que era gerente de Transportes Bosch, y le pidió que el Señor pudiera ser guardado en las instalaciones que tenía esta empresa en el Polígono Navisa, donde permaneció más de un año, desde mayo de 1969. Estuvo dignamente vestido, protegido con una manta y dentro de un armazón de madera que le construyó el carpintero Álvaro González.
El sacerdote José Antonio Pérez Domínguez de la Rasilla se incorporó a la parroquia del Dulce Nombre de María, creada en 1968. Precisamente el párroco habló en 1970 con Álvarez Duarte para sondear la posibilidad de que le hicieran un Cautivo. Pero el imaginero, que tenía gran amistad con Mena Martagón, le dijo advirtió la posibilidad de hacerse con esta imagen. El prioste de la Macarena habló con Cano-Romero, y así el Cautivo, que permanecía resguardado en el almacén de Bosch, fue cedido a la futura hermandad de Bellavista. El 9 de octubre de 1970 fue bendecida la imagen en la parroquia de Bellavista. Actuaron como padrinos Fernando Cano-Romero y su esposa, María Milagrosa Moreno Silva.
Además han aprobado las cuentas del pasado año 2023 y los presupuestos destinados al año 2024. Finalmente, en la asamblea fueron presentados los actos y cultos para la próxima Cuaresma así como los datos de interés para el Via Crucis del Señor y la Estación de Penitencia.





