Extracto del Pregón de la Semana Santa de Sevilla
Antonio Murciano. Año 2005
Recreamos nuevamente a Murciano, el poeta pregonero o el exaltador que conjuga su discurso con la belleza del verso.
El fragmento seleccionado habla de Domingo de Ramos, de luz, alegría, palmas y bullas. Habla de la Entrada del Señor en Jerusalén y su salida gloriosa desde el Salvador en este bendito día que, Dios Mediante, muy pronto volverá.
Clama Jerusalén
Que en Jerusalén va a entrar –digo en tierra sevillana- domingo por la mañana quién calmó y anduvo el mar.
Jinete el más popular sobre un Platero andaluz en olor de multitud hosannas, palmas y niños. ¡Qué pena que haya cariños que tengan muerte de cruz!
Pero hoy todo es alegría, tarde entre dorada y pura, ¡quién piensa en qué noche oscura y en lo que sucederá un día!
¡Qué clamor, qué algarabía!, Bendito porque está escrito el paria, el pobre, el contrito, bendito el que nada tiene, bendito sea el que viene en nombre de Dios ¡Bendito!
¿Por qué esta primer saeta? ¿Qué se atreve a columbrar? ¿Qué voz, qué queja secreta–entre dorada y violeta–, qué vaticina el cantar? Escuchad por Dios la copla bien oigáis lo que dirá: Los que ayer sanabas Tú y hoy jubilosos te aclaman, los que ayer curabas Tú mañana te escupirán, te cargarán de una cruz y te crucificarán.
¿Y por qué, qué hiciste Tú? Madre tuya del Socorro sin nada aún que socorrer.
Clama el pueblo. Corre. Corro. La alegría aún por doquier. Cristo en Triunfo entra en Sevilla tal entró en Jerusalén. Hoy la primavera brilla, el Guadalquivir también.
La luna asoma a la orilla… Comienza su anochecer…) Llegado es el gran momento. Por Judá quiebran albores de temores y dolores. Hace Jesús testamento.





