Distintas parroquias de la Archidiócesis celebran la bendición de animales por la festividad de San Antonio Abad

El santoral de la Iglesia Católica tiene reservada la fecha del 17 de enero para el santo patrón de los animales, san Antonio Abad. Con este motivo, en varias parroquias de la Archidiócesis se celebra la Eucaristía y la posterior bendición de mascotas, en las que los feligreses acuden acompañados de sus animales.

Miércoles 15

17:00 horas. Parroquia Santa María, de Fuentes del Rey, a las cinco de la tarde.

Jueves 16

17:00 horas. Parroquia de San Ignacio de Loyola, de San Ignacio del Viar. Se venderán chocolate y dulces a beneficio de la parroquia.

Viernes 17

17:00 horas. Parroquia de Ntra. Sra. de los Ángeles y Santa Ángela de la Cruz (Sevilla Este). Parroquia del Buen Pastor, de Sevilla. Parroquia de San Cristóbal Mártir, de Burguillos. Habrá una merienda a beneficio de la parroquia
17:30 horas. Parroquia de la Magdalena (Sevilla). Parroquia Ntra. Sra. de Consolación, de Cazalla de la Sierra.
18:00 horas. Parroquia Nuestra Señora del Mar (Bermejales). Parroquia de la Ascensión del Señor (Sevilla Este).
19:00 horas. Parroquia Corpus Christi, de Sevilla, en el patio delantero después de la misa. Parroquia Santiago el Mayor, de Alcalá de Guadaíra.
20:30 horas. Capilla de la Divina Pastora (c/ Amparo, 13. Sevilla), Eucarístia y posterior bendición de animales.

Parroquia Nuestra Señora del Rocío, de Dos Hermanas, de 17:00 a 20:00 horas.

Sábado 18

13:30 horas. Parroquia Santa María, de Camas.

Domingo 19

12:00 horas. Parroquia Divino Salvador, de Castilblanco de los Arroyos. Parroquia Ntra. Sra. de la Oliva (Dos Hermanas).

13:00 horas. Parroquia Santa María de las Flores y San Eugenio Papa.

San Antón, monje fundador del movimiento eremético

San Antonio o Antón Abad fue un monje cristiano fundador del movimiento eremítico. El relato de su vida, transmitido principalmente por la obra de san Atanasio, presenta la figura de un hombre que crece en santidad y lo convierte en modelo de piedad cristiana. Este relato tiene elementos históricos y otros de carácter legendario; se sabe que vivió 105 años, que abandonó sus bienes para llevar una existencia de ermitaño y que atendía a varias comunidades monacales en Egipto, permaneciendo eremita.