Cada 16 de mayo se rememora la aprobación de reglas fundacionales de la Hermandad de las Cigarreras, hecho que ocurrió en 1569 con el beneplácito del provisor arzobispo sevillano, Cristóbal de Padilla. También hizo lo propio en 1672 Monseñor Ambrosio de Spínola, dando luz verde a las reglas de la Congregación de Madre de Dios de la Alegría, que actualmente tiene su sede canónica en la Iglesia de San Bartolomé.