Ecos de la Pasión: El histórico encuentro de la Redención y San Gonzalo

Hemos vivido una Semana Santa plena a lo largo y ancho de nuestra tierra, permitiéndonos, tras el parón de dos años, disfrutar de las hermandades en plenitud, con un tiempo que ha propiciado que los desfiles procesionales se luzcan como merecen. Al igual que otros años, desde esta sección queremos plantearnos rescatar algunos momentos que han brillado especialmente en distintos puntos de la geografía andaluza. Chicotás extraordinarias, revirás que han dejado huella o, simplemente, momentos cargados de emotividad y simbolismo que merecen ser destacados, y de los que nos «alimentaremos» hasta la llegada de la Semana Santa de 2024.

Uno de los grandes acontecimientos de esta Semana Santa ha sido el Santo Entierro Grande celebrado en Sevilla, donde se dieron cita grandes misterios de la ciudad de la Giralda, dándose cita gran cantidad de público por sus calles. Diversos momentos espectaculares tuvieron lugar dada la excepcionalidad del Santo Entierro Grande, si bien sobresalió uno que tuvo lugar en la Plaza del Triunfo, en un encuentro que dio mucho que hablar.

Los pasos de misterio de la Redención y San Gonzalo protagonizaron un encuentro histórico, que tuvo como nexo de unión perfecto la incomparable dulzura y elegancia de la música de la Agrupación Musical de la Redención. El capataz de la Redención dedicaba la levantá del misterio a Bienvenido Puelles, y sonaba «Réquiem» en su memoria. En la lejanía, el misterio de San Gonzalo caminaba a sus sones, levantando sentidas ovaciones cuando la Redención reviraba, encarándose hacia el costero izquierdo del misterio trianero.

Posteriormente sonaba «Rosario», interpretada de forma igualmente brillante por la formación hispalense, mientras el Soberano Poder prosigue navegando al compás, haciendo su aparición el misterio de las Cigarreras en segundo plano. Finalmente, suena la marcha «Puente del Cedrón», para que la Redención continúe su camino de regreso hacia Santiago. Se coronaba, así, un recuerdo que quedará grabado en la retina de todos los presentes.