El Belén de CajaSur apuesta por imaginería de Juan Carlos Arango Palacio para el Misterio y los Reyes y figuras de José Luis Mayo Lebrija para el fondo, respectivamente de 40 cm para el primer plano y de 24 cm para el segundo.
Con tan solo 70 ctm. de fondo, José Luis Pulido y Fran Mérida han realizado una escenografía que sorprende por su realismo y por la complejidad de doblar en tan poco espacio el tamaño de las distintas figuras que componen este excelente belén, utilizando por primera vez un espacio perfecto para la ocasión, tanto por su contemplación desde el exterior, como por la singularidad de su ubicación en el Edificio que la Entidad dispone en su Edificio de Gran Capitán con Ronda de los Tejares, recuperando así el escaparate de 8 metros de largo dispuesto antaño para la exposición de libros.
La imaginería de este joven escultor combina a la perfección la raíz clásica y el barroco para dotar a estas pequeñas esculturas a palillo, de barro cocido y policromadas al óleo, de una magnífica expresión en sus rostros, un movimiento contenido y una habilidad en el tratamiento de las telas que presagia una carrera de éxito.
El Misterio, la parte más importante de cada belén, sitúa a la Sagrada Familia en el porche de un establo que contrasta con la riqueza de la ciudad al otro lado de la calle. San José, con la rodilla apoyada en un suelo de terracota sostiene al Niño en sus brazos para entregarlo a su Madre que espera majestuosamente sentada el momento de su entrega con un gesto cálido y acogedor.
El autor del belén ha recurrido para el atrezo a piezas de Joaquina Hurtado, que continúan sorprendiendo por su gran realismo y perfección. Llama especialmente la atención la calidad de los cestos de naranjas y de uvas y la utilización de motivos litúrgicos como el pan y la vid.
Una vez más, CajaSur nos regala para estas Fiestas cultura, tradición y Navidad.





