Tal y como adelantamos la noche de este jueves en Gente de Paz, la hermandad de Jesús Caído ya tiene nuevo Hermano Mayor a resultas del Cabildo de elecciones celebrado con tal fin. Juan Rafael Cabezas Gutiérrez, único candidato que concurría a la convocatoria, se convierte en el máximo responsable de la Hermandad del Jueves Santo con un total de 83 votos a favor y sólo uno en contra, lo cual le facilita un mandato sin oposición y con un amplio respaldo.
Con anterioridad a las votaciones y tras las palabras del hermano mayor saliente, Cabezas y dejó entrever los aspectos esenciales de su proyecto para los próximos años, que vendrá marcado por una línea continuista, sobre todo a nivel patrimonial donde el mantenimiento y la conservación del magnífico patrimonio de la hermandad se vuelven indispensables. Recordemos que Ntro. Padre Jesús Caído fue sometido recientemente a una minuciosa restauración, siendo ahora la Señora del Mayor Dolor en su Soledad la que está siendo sometida al mismo proceso. Entre las palabras del nuevo mandatario de la hermandad de San Cayetano destacamos el proyecto que puede ser más inminente, y que parece ir encaminado a realizar las intervenciones necesarias que aseguren la conservación del altar itinerante de Ntro. Padre Jesús Caído, sobre el que camina cada Jueves Santo por las calles cordobesas. De este modo, el nuevo hermano mayor puso de manifiesto su intención de acometer las intervenciones necesarias para el mantenimiento y mejora estructural del paso que incluirá una nueva mesa.
El paso de Jesús Caído es uno de los tesoros más representativos de la Semana Santa de la ciudad de San Rafael, siendo el de mayor antigüedad de los que actualmente posesionan tras los cambios realizados en las hermandades del Sepulcro en 2007 y de la Misericordia en 2010. Su color caoba y estilo neorenacentista, son un sello inconfundible en la tarde del Jueves santo cordobés. Fue bajo el mandato de Manuel Laureano Rodríguez Sánchez “Manolete” cuando se encargó el paso del Señor al tallista cordobés Rafael Valverde Toscano, padre y abuelo de Andrés y Manuel Valverde, respectivamente. El paso se estrenó en 1943 pero hubo que esperar cinco años para verlo completado con sus cuatro característicos faroles en metal plateado realizados por Rafael León.
Aunque se trata de un paso original y fuera de lo común, lo cierto es que el trono de Jesús Caído tiene como inspiración el de la hermandad de Los Estudiantes de Sevilla. El historiador Juan Aranda Doncel decía textualmente “en abril y octubre de 1942 una comisión de la hermandad y el tallista se desplazan a la capital hispalense con el objetivo de ver el paso del Cristo de la Buena Muerte o de los Estudiantes que se toma como modelo de referencia por expreso deseo de la cofradía de Jesús Caído”.
El paso del tiempo ha hecho mella en las estructuras del trono, pensado inicialmente para ser llevado a ruedas. Varias han sido las intervenciones en estos tiempos, Andrés y Manuel Valverde, respectivamente, en 1999 serían los encargados de la restauración de dicho paso modificándose la estructura interna y las trabajaderas. Más reciente se realizo una pequeña intervención, por el tallista Miguel Ángel Arroyo para paliar el desgaste de los dragones del paso que soportan los faroles del mismo. A la espera de conocer más información al respecto, lo que resulta evidente es que el nuevo máximo responsable de la corporación de San Cayetano viene pisando fuerte y pone encima de la mesa un importante proyecto de conservación y mejora de unas de las joyas de nuestra Semana Santa.





