El día en que se pagó a Juan de Mesa la hechura del Cristo del Amor

El 4 de junio es una fecha marcada en rojo en la historia de la Hermandad del Amor. Ese día del año 1620, se otorgó carta de pago por la entrega del inmortal imaginero cordobés Juan de Mesa y Velasco de una de sus imágenes más representativas, el Cristo del Amor, es la primera imagen de crucificado que realiza a lo largo de su impecable trayectoria. Sin embargo, la historia de este encargo tuvo su origen el 13 de Mayo de 1618, fecha en la que, apenas dos meses después de quedar formalizada la fusión de la que desde entonces sería la hermandad de la Sagrada Entrada en Jerusalén y Amor de Jesucristo y Madre de Dios del Socorro y Gran Patrón Santiago.

A resultas de aquella fusión, le hermandad decidió adquirir nuevas imágenes y sus dirigentes tomaron la determinación de acudir a Juan de Mesa para tal menester. Así, el 13 de mayo de 1618, mediante escritura pública ante el escribano Baltasar de Valdés, se concierta “una hechura de Xto crusificado que tenga de largo dos baras ante mas que menos medido desde el calcañal del pie hasta la punta del cabello de madera de cedro y una hechura de imagen de Nuestra Señora que sea de altura de dos baras con sus manos y brazos de goznes, hasta medio cuerpo de escultura, la cual ha de ser de tristeza acabada en toda perfección y vista de oficiales que de ello entiendan”. El contrato especifica que la cruz sería realizada de borne. Ambas imágenes, que fueron recibidas por la Hermandad el 4 de junio de 1620, costaron “mil reales, que valen treinta y cuatro mil maravedises”, según consta en la carta de pago otorgada a la Hermandad ante el escribano público Baltasar de Valdés por el escultor Juan de Mesa y Velasco. El golpe de gubia fue dado en el taller que, desde un año antes, Juan de Mesa tenía abierto en la actual calle de Joaquín Costa, antigua Cañaverería, con puesta trasera que daba a la Alameda de Hércules.

En el último párrafo del contrato se dice textualmente: ”Y en esta manera y según dicho es me obligo a haser la dicha obra por mi persona sin que en ella pueda entrar official alguno y de la comensar desde el dicho dia y no alsar la mano della hasta la tener acabada en toda perfesion y si ansi no lo hiziere y cunpliere o la dicha obra que yo hiziere no saliere a su satisfacion dexo en elesion y boluntad de los dicho y de cada uno ynsolidum que me pueda conpeler y apremiar por prision y todo rigor de derecho a que aga la dicha obra o que a mi costa se puedan consertar con otro maestro escultor y arquitecto que la haga, y por lo mas le costare de los dichos mil reales y por las costas y gastos que se le causaren me pueda executar en birtud desta escritura y juramento de los dichos y de cada un ynsolidun.- Sevilla, 13 de mayo de 1618″.
En la carta de pago que acompañó a la recepción de las imágenes, fechada aquel 4 de junio de 1620, se hizo constar la entrega de una imagen de la Virgen, que figura en un inventario que hace la Hermandad siendo fiscal Juan Francisco de Alvarado y mayordomo Bernardo de Crialles, el día 28 de marzo de 1623.