Córdoba

El espectacular altar de cultos para la Virgen de la Piedad explicado al detalle

Una vez más, la Hermandad del Prendimiento vuelve a hacer un auténtico alarde de exquisitez con motivo de los cultos consagrados en honor de sus sagrados titulares, en este caso de la Virgen de la Piedad, que se convierte estos días en centro neurálgico de todas las miradas, en el seno del Santuario de María Auxiliadora, en virtud del buen hacer del equipo de priostía de la corporación salesiana que dirige con maestría José Carlos Climent. Climent, ha explicado a Gente de Paz que tal y como viene desarrollando la priostía de la hermandad «en los altares de nuestra titular la idea iba enmarcada en realzar la imagen de María Reina, por lo cual todo va enfocado a transmitir una visión palaciega y de realeza entorno a Ella».

En el magnífico altar efímero se han utilizado «grandes cortinajes recogidos a sus lados permitiendo así la visión de María Auxiliadora y centrando justo debajo la atención en Nuestra Señora de la Piedad». Todo el conjunto se complementa con bambalinas bordadas y lámparas que no hacen sino potenciar esa perspectiva palaciega de riqueza. El conjunto queda rematado, con objeto de conceder volumen y forma al altar, por nada menos que 150 cirios, potenciando el conjunto y otorgándole una indiscutible espectacularidad.

Según ha precisado Climent, «el juego está basado en unas grandes caídas que nacen su punto más alto en los extremos y que ayudan a focalizar la vista en el eje central donde se encuentra nuestra titular. Estas caídas se funden en diferentes quiebros que van enlazando el dibujo hasta encontrar en su parte inferior las seis jarras y el sagrario. Todo ello rematado con el engalanado frontal del santuario con colgaduras en terciopelo para dar una visión más completa de la visión frontal del espectador». Un espectacular conjunto que vuelve a evidenciar el buen hacer y el gusto impecable del equipo de priostía de la hermandad que vuelve a propiciar un altar de altos quilates para los paladares más exquisitos.

Finalmente, cabe destacar que la Virgen estrena para la ocasión un magnífico encaje de punto duquesa de Bruselas, totalmente manual, de principios del siglo XIX, que viene a engrandecer el patrimonio de la Santísima Virgen. Las nuevas piezas son fruto de la donación desinteresada de varios hermanos de la corporación salesiana.