Tras el anuncio de Salvador Fuentes, concejal del Ayuntamiento de Córdoba por el Partido Popular y vice portavoz del grupo municipal, quien ha afirmado que van a pedir el cambio de los contendores de basura que han sido colocados al pie del retablo cerámico del Señor Resucitado que se encuentra en la Plaza del Conde de Priego, en el mismísimo corazón de Santa Marina, con motivo de la celebración de la tradicional fiesta de las Cruces de Mayo, el hermano mayor de la corporación cordobesa, Francisco Ruiz Abril, ha que querido mostrar su agradecimiento público por «las gestiones que Salvador fuentes realiza para que los contenedores sean retirados de debajo del Retablo del Señor Resucitado».
En relación a lo ocurrido, Ruiz ha denunciado «la falta de sensibilidad de algunos que año tras año hacen lo mismo», al tiempo que ha puesto en valor la gestión de Salvador Fuentes «del Grupo Popular», reconociendo «su empatía y colaboración» y añadiendo que «parece mentira que siempre o casi siempre sean personas del mismo grupo los que estén al lado de las Hermandades». Cabe recordar que el año pasado sucedió algo similar cuando lo que fue colocado al pie del retablo fueron los wc. La protesta a través de sus redes sociales de la Corporación de Santa Marina, propició que fuesen cambiados de enclave. Veremos en esta ocasión ocurre lo mismo.
Y es que la colocación de los contenedores de basura al pie del retablo del Señor Resucitado, ha provocado reacciones en uno y otro sentido, desde quienes, de manera incomprensible, relacionan la situación de los contenedores con que la Iglesia Católica no pague el IBI hasta quienes se indignan, tildando de provocación el lugar en el que han sido colocados, pasando por quién resta importancia al asunto, olvidando que el retablo es una pieza bendecida, y se pregunta en voz alta si habría que colocarlos debajo de las ventanas de los vecinos, cuando a escasos metros existe una pared diáfana donde es perfectamente factible que sean colocados, lugar en el que por cierto se han situado los wc.
En 2014, Rafael de Rueda diseñó un retablo cerámico dedicado a Nuestro Señor Resucitado con motivo del XXV aniversario de la ejecución de la Sagrada Imagen. Retablo cerámico que fue colocado en la plaza del Conde de Priego, un lugar emblemático del barrio cordobés de Santa Marina, situada frente a la fachada principal de la iglesia y parroquia y estrechamente vinculado a la corporación del Domingo de Resurrección donde se halla la cruz de mayo que cada año pone en funcionamiento la hermandad santamarinera.
El retablo, que ocupa el espacio correspondiente a la espalda del convento de Santa Isabel, por lo que se diseñó incluyendo una hornacina que se integrara armónicamente, tanto con el convento como con la plaza, fue realizado por el ceramista sevillano Emilio Sánchez Palacios, uno de los mejores ceramistas de la actualidad, con una técnica y sensibilidad pictórica realmente inigualable, tal y como el propio Rafael de Rueda explicó en la descripción de la pieza. Fue bendecido el pasado 18 de octubre de 2014.






